martes, 13 de febrero de 2018

El auténtico valor del oro


El oro es uno de los metales más valiosos que se conocen. Sus cualidades físicas (capacidad conductora, maleabilidad, brillo, inalterabilidad…) llamaron la atención de nuestros ancestros, hace miles de años, que comenzaron a utilizarlo para adornar su cuerpo y vestimenta, y a utilizarlo como moneda de cambio. 


Hoy en día, el oro sigue atrayendo la atención de los compradores/inversores, ya sea en forma de joyas, lingotes, monedas, esculturas o, incluso, promesas de futuro escritas en papel. 

Los Estados confiaron en el oro como reserva para respaldar la emisión de papel moneda, que podía ser canjeado por oro en el banco central correspondiente. Era el llamado patrón oro que, con diferentes modificaciones, se mantuvo vigente hasta que en el siglo XX la política monetaria pasó a estar dominada por el dinero “fiat”, que ya no contaba con el respaldo del metal noble. 

Aun así, el oro sigue siendo una de las fórmulas preferidas de los bancos centrales para acumular reservas. Que se lo pregunten, por ejemplo, al Banco Central de Rusia… 

Pero alejémonos de las grandes cifras y hablemos de los particulares. Para quienes no están habituados a tener oro entre sus manos, lo primero que sorprende, además de su brillo, es lo que pesa, en relación a su tamaño. Hay que recordar que su densidad es mucho mayor que la de uno de los metales habitualmente considerados como más pesados, el plomo (19,32 g/cm3, frente a 11,32 g/cm3 del plomo). 

Para hacernos una idea, una moneda de dos euros de las que llevamos habitualmente en el bolsillo mide 25,75 mm de diámetro, 2,2 mm de grosor y pesa 8,5 gramos. El Krugerrand sudafricano, quizá el bullionb de oro más famoso del mundo, mide muy poco más (32,70 mm de diámetro y 2,8 mm de grosor), pero pesa casi cuatro veces más. 

Y luego está, por supuesto, su valor. Estamos habituados a seguir el precio del oro en los mercados internacionales, medido en dólares la onza troy (31,01 gramos). Pero seguramente resulta más llamativo trasladar esa media a euros por gramo: nada menos que 34,95 euros el gramo. 

El mencionado bullion Krugerrand, en su emisión de 2017, puede comprarse por unos 1.140 euros, en función del margen que aplique el comercializador. 

En este artículo queremos volver a aplicar nuestro propio patrón oro y proponer a los lectores un sencillo juego: ¿se imaginan a cuántas monedas de oro como ese Krugerrand equivaldrían algunas de las magnitudes económicas que habitualmente manejamos, como nuestros ingresos? 

En la infografía que incluimos están diez magnitudes económicas y científicas que sirven, al tiempo, para darnos cuenta del verdadero valor del oro y para apreciar lo disparatado de algunas de esas cifras. 

A efectos de comparación, hemos supuesto que el Krugerrand de oro (que es nuestra moneda de medida) contiene una onza de oro, aunque en realidad su contenido en oro es del 91,67%. Esperamos que nuestros lectores disculparán este leve redondeo al alza, a efectos de la claridad expositiva.



Si tienen la curiosidad de averiguar a cuántas monedas de oro equivale cualquier otra cantidad, solo tienen que hacer una sencilla operación matemática: basta con saber que una onza de oro pesa 31,01 gramos, y que el precio de cada onza equivalía, a cierre del mercado del 21 de septiembre en la London Bullion Market Association (LBMA), a 1.083,81 euros.



Autor: José Ángel Pedraza
Publicado en: Oro Información

No hay comentarios:

Publicar un comentario