martes, 29 de julio de 2014

Peter Schiff: El “oro oscuro” es el verdadero mercado


El oro es el más simple de los activos financieros—o bien lo posees o bien no lo posees. Al mismo tiempo, el oro se encuentra entre los activos más privados. Una vez que uno lo guarda en la caja fuerte, en gran parte desaparece del mercado. A diferencia de los depósitos bancarios o las acciones, no hay manera de llevar la cuenta de la cantidad total de oro en manos de inversores individuales. 

Me gusta llamar a este concepto “oro oscuro”. Este es el verdadero mercado del oro, el más amplio que existe bajo la superficie de las transacciones que se llevan a cabo en los principales mercados de valores. Es imposible saber con precisión cuánto oro oscuro existe alrededor del mundo, pero sí sabemos que hace a las reservas “oficiales” de oro parecer insignificantes. Es por eso que yo no compro ni vendo oro basándome en las decisiones de John Paulson, o de JP Morgan Chase. Es una inversión a largo plazo que requiere de un profundo conocimiento de la naturaleza del dinero—y de lo poco que realmente importa el circo de medios de comunicación alrededor de Wall Street. 

Observando el oro oscuro 

Piensen en el oro escondido como la materia oscura. La materia oscura es una misteriosa sustancia que los científicos piensan constituye un elemento esencial de nuestro universo. Todo lo que sabemos es que el universo es de cierto tamaño y que una gran cantidad de su masa es inobservable—a eso es a lo que llamamos materia oscura. 

Todavía no hemos visto directamente la materia oscura. Sólo observamos fenómenos que sugieren que hay una sustancia que no vemos y que no podemos medir bien. 

Del mismo modo, el oro oscuro es un elemento esencial de la estabilidad financiera global. Pero la naturaleza extremadamente privada que lo hace tan valioso también hace que sea casi imposible de observar directamente. 

Pero de vez en cuando, por un breve momento podemos ver las corrientes subterráneas del oro oscuro. El pasado año, la Reserva Federal cometió un gran desliz y por un momento hizo un agujero por el que pudimos ver lo que estaba pasando con algunos de los mayores almacenes de oro oscuro del mundo. 

¡Gib mir mein Gold! 

Hace un año, la gran noticia fue que el Bundesbank, el banco central de Alemania, inició un proceso de repatriación de una parte de sus reservas de oro en el extranjero, incluyendo 300 toneladas almacenadas en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. 

La controversia comenzó realmente a finales del 2012, cuando Alemania simplemente quiso auditar sus reservas de oro en la Reserva Federal. Al negárseles el acceso, los alemanes cambiaron de proceder. Si no se les permitía ver sus tenencias, exigirían la custodia completa. En respuesta, la Fed dijo que lo cumpliría—¡en un plazo de siete años! 

A finales del 2013, un portavoz del Bundesbank informó que hasta ese momento sólo 5 toneladas habían sido transportadas desde Nueva York a Alemania, mostrando lo muy retrasada que estaba la repatriación. 

“Pero, espera”, algunos podrían argumentar, “el proceso de repatriación podría retrasarse, pero sabemos que el oro está allí. Las tenencias del Banco Central constituyen el oro más visible del mundo. Esas instituciones reportan sus existencias al mundo con regularidad. ¡El oro en la Fed no es oro oscuro en absoluto! ” 

Si eso es cierto y verdadero, entonces ¿por qué se le negó al Bundesbank que una tercera parte auditara su oro en las bóvedas de la Reserva Federal? Lo más cercano que hemos visto fue una auditoría interna por parte del Tesoro de EE.UU. el año pasado. Por supuesto, el gobierno de EE.UU. tiene el privilegio soberano de no responder a nadie más que a sí mismo, pero eso no produce estadísticas tranquilizadoras sobre las cuales uno pueda basar sus inversiones. 

Distracciones doradas 

La verdad es que no tenemos ni idea de las reservas oficiales de oro de los bancos centrales del mundo. Todo lo que la Fed tiene que hacer para convencerme de lo contrario es dejar que un tercero entre en sus bóvedas y cuente el oro. Han mostrado muchos papeles; ¡ahora que nos muestren el dinero (el oro)! 

Es muy simple contar barras de oro cuando existen. Y es claramente moral (y generalmente buen negocio) devolver los activos que se dan en confianza cuando el acreedor lo demanda. La renuencia de la Fed en ambos casos sugiere que hay más en esta historia de lo que se ve a simple vista. Afortunadamente, la veracidad de la Fed sobre sus tenencias de oro tiene poco impacto en el inversor de metales preciosos de largo plazo. Lo mismo ocurre con los contratos de futuros de oro y con el precio del día. Estos le afectarían poco si de casualidad se encontrara un cofre de dinero real enterrado en el patio. 

¿Por qué es importante que los inversores inteligentes guarden un poco de oro “enterrado” en su posesión? El escándalo de la repatriación de Alemania comienza a responder a esta pregunta. Las maniobras de la Fed de Nueva York son como el broche de oro de un mago—te distraen del verdadero truco que está realizando. O, en este caso, de donde se encuentran los más importantes almacenamientos de oro oscuro. 

China va por el oro 

Yo apostaría a que los bancos centrales occidentales están muy contentos de que los medios se hayan aferrado a la polvareda entre Alemania y la Reserva Federal. Esto significa que se está prestando mucha menos atención a las masivas reservas de oro no declarado que muchos observadores creen que China ha estado acumulando y que podría tener repercusiones nefastas para el sistema de reservas en dólares de EE.UU. 

China reportó por última vez sus reservas de oro en 2009, estimándolas en 1054 toneladas. En la clasificación oficial, esto pone a las reservas de China en el sexto lugar del mundo. Alemania ocupa el segundo lugar con 3387 toneladas métricas (o al menos eso esperan), y todas las naciones están detrás de Estados Unidos que dice tener 8133 toneladas métricas. 

Muchos especulan que en los últimos cinco años las reservas de China han crecido mucho más de lo que dicen sus cifras oficiales. Sin embargo, el People’s Bank of China (PBOC) está jugando sus cartas cerca de su pecho. 

El año pasado, un vicegobernador del PBOC trató de convencer al mundo de que sus reservas no habían cambiado mucho desde 2009. Explicó que el gobierno chino está manteniendo un límite en sus reservas de oro, ya que “si el gobierno chino comprara demasiado oro, el precio del oro podría elevarse demasiado, un escenario que haría daño a los consumidores chinos”. 

Pero un rápido vistazo a los datos que proporciona el gobierno chino demuestra que simplemente los números no cuadran. China es el mayor productor de oro del mundo, con un estimado de 437 toneladas de oro en el 2013—mucho más que su seguidor Australia, con sólo 259 toneladas. Además de eso, China importó mucho más oro que cualquier otro país del mundo en el 2013. Sólo vía Hong Kong, China importó 1.158 toneladas de oro el año pasado—un incremento de más del 107% respecto al 2012. Ese oro no sale del país en grandes cantidades. Sí, China es el mayor exportador de joyas de oro al mundo occidental, pero el valor de estas baratijas es insignificante en comparación con los miles de toneladas de lingotes que están creando e importando. 

Jim Rickards ha estimado que China probablemente haya estado agregando unas 1.000 toneladas por año a sus reservas desde el 2010, lo que significaría que en la actualidad cuenta con más de 4000 toneladas. Esa es una estimación conservadora. Documentos de Wikileaks afirman que China realmente importó más de 2.000 toneladas vía Hong Kong sólo en el 2011. Si ese es el caso, cuando China finalmente revele la cantidad de oro que tiene, pasará del sexto lugar al segundo, superando con facilidad a Alemania. Incluso podría hacer la competencia a los EE.UU. 

Saliendo a la superficie 

Ya no es un secreto que China prefiere un “mundo desamericanizado.” Independientemente de que sea el PBOC o el consumidor chino promedio quien acapare todo ese oro oscuro, los efectos serán los mismos cuando China decida que ya basta del sistema de banca central de dinero fácil por mucho tiempo dominado por el dólar de EE.UU. Ciertamente parece que el Este se está preparando para este final. Varias nuevas bóvedas de oro físico abrieron en Singapur el año pasado; Moscú ha lanzado recientemente un mercado de oro al contado; y Dubai está planeando un nuevo contrato de oro al contado para este año. No nos olvidemos de que la Bolsa de Hong Kong compró la Bolsa de Metales de Londres en 2012, y han habido rumores de que planean moverla físicamente a Hong Kong. Si China creara una nueva moneda que por estar respaldada por oro fuera de gran atractivo para sus socios comerciales internacionales, tanto su gobierno como sus ciudadanos se estarían balanceando hacia una riqueza y poder extremos de la noche a la mañana. Los estadounidenses, por otro lado… 

¿Tienes miedo a la oscuridad? 

Algunos inversores evitan el mercado del oro debido a su innata naturaleza no oficial. Pero en un momento en que los gobiernos se encuentran en una carrera para poner impuestos a todo lo que se mueve e inflar todo lo que imprime, la privacidad del oro se convierte en la diferencia entre preservar la riqueza o encarar la miseria. 

Desafío a mis lectores a preocuparse menos por los movimientos a corto plazo en el mercado de futuros de oro, o incluso por ver qué banco central tiene más reservas. Entiendan que el oro es un mercado amplio y global que ha sido testigo del auge y caída de innumerables imperios. La decisión es simple: o lo posees o no lo posees.

Peter Schiff 

Artículo original en inglés “The Dark Gold: Shedding Light on a Mysterious Market” (“El oro oscuro: Poniendo algo de luz sobre un misterioso mercado”) y cedido en exclusiva a OroyFinanzas.com por www.schifforo.com. 


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