jueves, 8 de mayo de 2014

Formatos comparativos de lingotes de oro



En esta imagen se aprecian lingotes de 1g, 5g, 10g, 20g y 1 onza de oro.



En la siguiente imagen se aprecian lingotes de 50g, 100g, 250g, 500g y 1 kilo de oro.


martes, 6 de mayo de 2014

Principales monedas de oro de inversión


Una gran forma de mantener nuestro dinero seguro es mediante la compra de monedas de oro. Con los precios del oro realmente altos, las inversiones en monedas de oro representan realmente una gran inversión.

¿Qué monedas de oro podemos comprar o vender? 

Aunque en el mundo podemos encontrar cientos de diferentes tipos de monedas de oro, pero la verdad es que las principales se reducen a solamente 4 tipos fundamentales. Cada una de ellas tiene el mismo valor pero estas son acuñadas en diferentes países. 

Así que si nuestra intención es de invertir en monedas de oro más que en volvernos coleccionistas de estas tenemos que pensar en comprar de alguna de las siguientes 4 presentaciones de monedas de oro. 


Krugerrands 

Sin duda es la favorita para los inversionistas en oro. Son las más numerosas y las número uno dentro de las monedas de Oro. Estas son acuñadas en Sud Africa. 

Son únicas ya que los Krugerrands poseen poco cobre. Esta característica las hace blandas por lo que deben ser bien cuidadas. Si las monedas presentan deformaciones o golpes su valor se ve reducido. 

Las monedas de oro Krugerrands fueron las primeras monedas de oro del mundo en contener uno onza de Oro fino exacto, y desde sus inicios el Rand fue una moneda creada para ser comprada y vendida aunque en una época en Sud Africa y debido al Apartheid su venta y comercialización fue prohibida hasta que se permitió de nuevo en 1990. 


Maple Leaf 

La monedas de oro Maple Leaf son originarias de Canadá y se consideran las segundas en importancia en el mercado. 

Por su diámetro pequeño son las monedas de oro más pequeñas que podemos encontrar y su nombre en Castellano Maple Leaf se podría traducir como hoja de Arce, la hoja que representa el país de Canadá. 

En estos momentos la moneda de Oro Maple Leaf es una de las que tiene más importancia, y actualmente ya se acuñan monedas de Oro Maple Leafe de Plata y de Platino. 

Cualquier inversionista en monedas de oro tendrá dentro de su portafolio alguna cantidad aunque sea pequeña de estas hermosas y apetecidas monedas de oro. 


American Eagle 

Son las terceras en importancia en cuanto a Monedas de Oro hablamos. Estas hermosísimas monedas doradas son acuñadas en los Estados unidos. 

Las monedas de oro Aguilas Americanas son de curso legal en el territorio de los Estados Unidos de América. 

Además de su belleza increible, la historia que tiene esta moneda es otro de los motivos del porque las American Eagle se están convirtiendo en una de las más importantes monedas del mundo. 

Son sencillas de conseguir en el mercado y de alta liquidez. Lo que significa que podemos convertirlas en efectivo de forma muy sencilla y eficiente. 


Nugget 


En la cuarta posición encontramos las monedas de oro Nugget. Son originarias de Australia y tiene representada a la pepita de Oro que fue encontrada en Australia en las primeras busquedas de Oro, y por el dorso se encuentra la cara de Elisabeth II, pero esta no es la única edición, ya que también encontramos representado en Nugget de Oro el canguro típico autraliano y dependiendo de la fecha de encuñado tendremos una forma u otra, pero su valor siempre es el mismo, una onza de oro, como todas las otras monedas ya comentadas.



La noche temática "La historia secreta del oro"




El oro fluye por el mercado internacional de manera legal e ilegal, siendo muy difícil seguir su pista tras un robo. Las refinerías reciben más de un cuarto del total de su oro de fuentes de reciclaje como la venta de joyas, el resto proviene de la tierra. Una cuarta parte del oro del mundo se extrae de las minas, a menudo ilegales. Junto a ello se está produciendo la devastación del Amazonas en Perú donde la búsqueda de oro supone la destrucción de la selva.

Ventajas de las monedas de oro de inversión


Las principales ventajas de las monedas de oro de inversión, por orden de importancia, en comparación con los lingotes de oro son: 

1. Seguridad y certificación de las monedas de oro: Una moneda ofrece mayor seguridad que un lingote al estar acuñada por ambos lados, muchas veces además está festoneada (con ranuras en el canto) y tiene una inscripción circular. Una moneda de oro de inversión tiene unas características de peso bruto, peso neto, diámetro, ancho, diseño y tirada únicos, que en los lingotes, la mayoría de las veces se desconoce o no se cumple de forma consistente en el tiempo. Una moneda de oro de inversión como el Krugerrand sudafricano desde su primera acuñación siempre se ha realizado igual y continúa siendo así a día de hoy. 

Con todos los datos anteriores y una moneda auténtica a mano, se puede detectar fácilmente una moneda falsa. En general las monedas de oro son difíciles de falsificar y conocer las características técnicas de una moneda suele ser suficiente para detectar una falsificación. 

En cambio los lingotes de oro de inversión dependen de las empresas fabricantes de lingotes, tanto casas de la moneda de los gobiernos o empresas privadas que cambian sus estándares con el tiempo y a la información sobre las características técnicas de los lingotes no se accede con la misma facilidad que a la de las monedas. 

2. Monedas de reconocido prestigio geográfico: Un japonés, un argentino, un iraní o un español pueden preferir monedas de oro completamente distintas. El español puede preferir invertir en 20 francos franceses de oro y el argentino un “Argentino de oro de 1884“. Según el país en el que uno viva se decantará por una u otra moneda de oro. La fabricación de lingotes de oro de prestigio se concentra en unas pocas regiones del mundo y es un mercado menos transparente que el de las monedas de oro de inversión. 

3. Las monedas de oro de inversión con aleación: Preferimos las aleaciones de oro con cobre o plata. El Krugerrand de oro por ejemplo tiene una pureza de 22 quilates, una alta concentración en oro, y se daña con menos facilidad que las monedas de más quilataje. Esto también es importante por si se quiere vender la moneda a un comerciante o particular, el descuento que le aplicarán será mayor si la moneda de oro está dañada o tiene rasguños. Monedas de un 99,9% de pureza se dañan fácilmente porque el oro es un metal relativamente blando con ese nivel de pureza (por ejemplo: la Filarmónica de Viena de oro o el Maple Leaf de oro). 

4. El peso de la moneda o lingote de oro de inversión: Una moneda o lingote de oro es un seguro contra la pérdida del poder adquisitivo y algunas veces hasta un seguro de vida. Si alguna vez necesitara hacer un trueque o pagar cualquier servicio o producto con su moneda de oro, es poco probable que le puedan dar cambio, por lo tanto, es recomendable tener monedas de oro de poco peso ya que tienen una liquidez mayor. Además, una moneda de oro de una onza (o de hasta 250 gramos) normalmente es más difícil de manipular por un falsificador. Si los principales criterios de selección son la liquidez y el precio recomendamos monedas o lingotes de oro de inversión desde una onza hasta 200-250 gramos si quiere almacenarlos usted.


 

viernes, 2 de mayo de 2014

Las monedas de oro numismáticas no aptas para la inversión





Muchos son los que se plantean si en un momento como el actual en el que el precio del oro se encuentra al alza si sería mejor invertir en monedas de oro de inversion o en aquellas con valor numismático. 

La diferencia entre las monedas de oro de inversión y las monedas de oro numismáticas es que el valor de la moneda de inversión dependerá de la cantidad de oro que contenga la moneda. Este no es el caso de las monedas numismáticas, que se valoran por su valor histórico, su antigüedad o rareza. 

Peter Schiff, presidente de Euro Pacific Capital, uno de los grandes gurús de Wall Street, que anticipo la actual crisis en 2006, señala que el dinero inteligente se está empezando a preparar para la crisis que se avecina. Indica que el Banco Central de China, el Banco Central de la India, Goldman Sachs, Barclays Capital, John Paulson, Jim Rogers, y un sinfín de instituciones e inversores se están protegiendo a sí mismos de una crisis monetaria mundial mediante la compra de oro. “Pero no lo están haciendo con la numismática” señala Schiff. Peter Schiff indica que la razón por la que una moneda con valor numismático se puede vender por el doble, el triple, o incluso mucho más que el valor del metal que contiene, es que el coleccionista valora cualidades como la singularidad, escasez y/o la belleza de la moneda. 

“Algunos hacen dinero comerciando con estos artículos, pero por lo general suelen ser comerciantes con experiencia que compran con un gran descuento y venden con un margen bastante grande, ya sea a un coleccionista satisfecho en poseer la moneda, pero que no espera sacar provecho de ella, o a algún cándido inversor que cree que puede ganar dinero vendiéndosela a un coleccionista, o a un incauto mayor”. 

“Los vendedores siempre le explicaran que la revalorización de las monedas numismáticas de colección frente a las de inversión es mucho mayor. Por supuesto, el desempeño puede llegar a ser mucho mejor, pero solo en casos excepcionales y siempre en retrospectiva. Por cada moneda numismática que aumenta su valor, diez lo pierden. Únicamente a posteriori se sabe que moneda se debería haber comprado”. 

Además, estos datos positivos sobre la evolución de las monedas de oro con valor numismático se suelen medir en épocas de relativa prosperidad, cuando los coleccionistas acuden en masa a comprar. Pero la tendencia se invierte durante una recesión, por no hablar de en una depresión inflacionaria que estamos a punto de experimentar. Cuando los tiempos son difíciles, los coleccionistas de monedas también se quedan en paro, pierden sus ahorros como todos los demás. 

Las monedas de oro de inversión son dinero 

Por el contrario, las monedas de oro de inversión son más que una inversión, son dinero. Es algo tangible que se puede comerciar a nivel mundial, y no necesariamente hay que ser coleccionista. 

Una de las características que convierte al oro en dinero es su uniformidad, es decir, todas las monedas del mismo peso son exactamente iguales, independientemente del país el que hayan sido acuñadas. Los diamantes por ejemplo no son uniformes, ya que varían en claridad, color, etc, no son dinero. Las monedas numismáticas, que varían en rareza, condición, fecha de emisión, etc, tampoco son dinero. 

Malos tiempos para la numismática 

Si entramos en una depresión económica, la numismática perderá valor mientras que el precio del oro continuara al alza. El valor de las monedas numismáticas depende de la demanda de los coleccionistas. Los coleccionistas son personas con diversas fuentes de ingresos Cuando la inflación devora los ahorros y la economía se contrae. 

Lo más probable es que muchos coleccionistas también estén liquidando sus colecciones a medida que pierden sus empleos y se devalúan sus inversiones. Por supuesto que “el suelo” del valor de las monedas de oro con valor numismático será su contenido de oro, pero el valor del oro generalmente sólo representa una fracción del precio de venta de una moneda numismática. 

Si usted paga el doble del valor del precio del oro para comprar una moneda con valor numismático, el oro podría duplicar su valor y usted no ser capaz de vender su moneda para obtener una ganancia. Si usted compra una moneda de oro de inversión, las cosas son mucho más sencillas, solo depende del precio del oro. 

Las monedas numismáticas no son una inversión y no protegen el poder adquisitivo 

Resumiendo: Utilizar las monedas de oro numismáticas como inversion es un error. El oro es una materia prima. Las monedas de inversion son unidades de peso pre medido de este producto, acuñadas con un diseño como señal de autenticidad. Pero al igual que comprar un traje de Armani no es una inversión en lana, la numismática, no son una inversión en oro. Schiff señala que los únicos que deberían comprar monedas de oro con valor numismático son aquellos que aprecian las monedas por su valor estético y experimentan el placer de poseerlas, pero no aquellos que esperan preservar su riqueza. 


Articulo escrito por: Marion Mueller

Algunas monedas españolas de oro de gran valor




Países Bajos. Brabante. Carlos II de España, 1665-1700. 
8 Soberanos de oro (ducatón de oro) 1694, Bruselas. Fb. 115. 
Muy raro. EBC. 
Precio Estimado: 40.000 euros.



España. Felipe III, 1598-1621. 
4 escudos 1611 C, Segovia. Fb. 186. 
Muy raro. EBC/FDC. 
Precio Estimado: 25.000 euros.



Lote 5.449 España. Fernando VI, 1746-1759. 
8 escudos 1750 M- JB, Madrid. Fb. 269 . 
Extremadamente raro. EBC. 
Precio Estimado: 25.000 euros. 


España. Fernando VII, 1808-1814-1833. 
320 reales, 1822 M -SR, Madrid. MS 62. Fb. 319. 
Muy raro. EBC/FDC. 
Precio Estimado: 10.000 euros. 


jueves, 1 de mayo de 2014

The Periodic Table of Commodity Returns (2011)






¿Qué son las Commodities?




Estos bienes que conforman las materias primas esenciales de nuestra economía y del mundo, constituyen una alternativa más de inversión para distintos perfiles de inversionistas. En este artículo, describiremos brevemente su naturaleza y proporcionaremos algunas pistas básicas para evaluar la conveniencia de adquirirlos dentro de un portfolio de activos. 

Si tuviésemos que hacer una traducción literal del término proveniente del Inglés “commodity”, diríamos que se trata simplemente de un “artículo” cualquiera. Ciertamente esta definición tan amplia no resulta del todo satisfactoria a la hora de entender exactamente a qué tipo de bienes nos estamos refiriendo cuando mencionamos este término. Entenderemos por commodities, simplemente materias primas brutas que han sufrido procesos de transformación muy pequeños o insignificantes. En los mercados financieros internacionales, estos se clasifican en los siguientes grupos básicos: Metales (oro, plata, cobre), Energía (petróleo, gas natural), Alimentos e insumos (azúcar, algodón, cocoa, café), Granos (maíz, trigo, garbanzos, porotos) y Ganado (cerdo, vacuno). 

Esta definición nos permite encontrar una característica muy relevante de este tipo de bienes. Se trata de productos muy homogéneos, es decir, muy similares entre sí. Pensemos en un commodity muy conocido por todos; me refiero al oro. Todos sabemos qué es el oro, en qué consiste y que su calidad (si está en bruto) no debiera variar significativamente si este se encuentra en un lugar o en otro. Por ello, su precio tampoco debiera reflejar diferencias significativas. Esto es tan así que de hecho existe un único precio para los commodities a nivel internacional. Por ejemplo, si hoy observamos que el precio del oro está en US$ 273,3 por 100 oz, este sería el precio con el que cualquier comprador o vendedor debiera operar. Algunas pequeñas diferencias, podrían ser el reflejo de costos de transacción, intermediación y transporte (incluido seguros). 

Ahora que sabemos en qué consisten los commodities, ¿conviene incorporarlos dentro de un portfolio de inversiones? Lo primero que habría que precisar es que si nosotros creemos que el precio de un cierto commodity va a subir en el futuro, tal vez sería una buena decisión incorporar este producto dentro de nuestro portfolio, dado que si por ejemplo hoy pagamos un precio de $5 por un commodity y mañana este precio sube a $ 7,5, habríamos materializado un retorno del 50%. Este retorno es lo que se denomina ganancia de capital, es decir, ¿de qué manera se incrementó el valor del capital invertido? No obstante lo anterior, algunos commodities presentan altos costos de almacenaje o incluso pueden ser perecibles, lo que virtualmente imposibilita su incorporación dentro de un portfolio. Por ejemplo, si a usted se le propone mantener carne de vacuno en su portfolio porque cree que en el futuro el precio de este commodity va a subir, debe considerar que este producto requiere de condiciones de refrigeración muy especiales y embalaje adecuado de manera de que el contenido no se deteriore. Ello resultará altamente costoso y sin mencionar el estado de descomposición que el producto podría alcanzar en caso de dejar pasar un tiempo excesivo. 

Alternativamente, existen commodities que presentan menores costos de almacenaje y que no son perecibles. Tal vez los primeros en el ranking sean los metales preciosos, tales como el oro o la plata. De hecho, es muy común observar este tipo de commodities dentro de los portfolios de inversión favoritos de grandes y pequeños inversionistas. 

Ahora bien, ¿cuándo conviene comprar y vender este tipo de activos? Estimados lectores, hay una cosa que he aprendido en estos años dedicado al mundo de la economía y finanzas y es que no existen recetas. Cuando lean o escuchen a alguien proponer un método infalible para ganar dinero, sospechen inmediatamente: ¡Algo anda mal! 

No obstante, intentaremos proporcionar una respuesta satisfactoria a esta interrogante. Cuando la economía mundial está en plena expansión, es decir, cuando se espera que en promedio en el mundo la riqueza real tiende a incrementarse, podría ser un buen momento para adquirir commodities y mantenerlos en un portfolio. La razón de esto está en el crecimiento de los países más industrializados. Estos son los grandes compradores de materias primas (commodities) que utilizan como insumos para la elaboración de productos de mayor valor agregado. Si el mundo tiende a ser más rico, es porque tiende a demandar más productos elaborados y, en consecuencia, se demandan mayores insumos para la fabricación de dichos productos. El lector comprenderá que si esto ocurre, nada de raro que el precio de los commodities suba y si usted tenía algunos en su portfolio, habrá obtenido una ganancia de capital. 

No es menos cierto que lo contrario también podría ocurrir. Cuando la economía mundial tiende a frenarse, disminuye la demanda por commodities ya que se prevé una menor demanda por productos elaborados. Ello tendría como consecuencia una disminución en los precios de estas materias primas. Cuando esto ocurre, es un buen momento para vender. 

Recuerden lo ocurrido con la crisis asiática. Apenas esta surgió hacia fines de 1997, el precio de numerosos commodities comenzó a disminuir, incluyendo lamentablemente nuestro preciado cobre. No obstante, la tendencia contraria se observa en estos días en que el mundo ya se encuentra creciendo a tasas más normales. Tal vez ya se les viene a la mente el alza en el precio del petróleo.