viernes, 6 de marzo de 2015

¿Está Rusia planeando un Rublo basado en el patrón oro?



Billete de banco ruso de 500 rublos.


Mucho se está especulando sobre un posible plan de Rusia de crear un rublo basado en el patrón oro, pero lo importante sería saber qué tipo de patrón oro se implementa. La adopción de esta medida podría tener notables consecuencias; detener la caída del rublo, aumentar el poder adquisitivo de Rusia en el extranjero y desafiar la hegemonía del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial

En un artículo del Instituto Mises, escrito a principios de este mes se explora una posible vuelta al patrón oro en Rusia, así que hemos querido profundizar sobre esta idea añadiendo nuevas noticias desde el punto de vista ruso. 

¿Está Rusia planeando una moneda basada en el patrón oro? La “tormenta perfecta” reúne inestabilidad geopolítica, aislamiento diplomático, castigo de los mercados al rublo y el declive económico. Estos hechos han erosionado profundamente la posición internacional de Moscú y posiblemente para mucho tiempo. Sin embargo, son estos mismos factores los que pueden impulsar el liderazgo de Rusia, a nivel mundial, y transformar al país en una potencia indiscutible. Siempre que la moneda rusa estuviera ligada al patrón oro. 

¿Qué implicaciones tendría una remonetización del oro y un posible rublo basado en el patrón-oro? 

En primer lugar, ¿ese respaldo de la moneda tendría un contravalor del 100% en oro o el porcentaje sería un menor, utilizando una reserva fraccionaria? ¿Cómo podría cambiar la gente sus rublos por oro? ¿Podrían solicitarlo todos los tenedores de rublos o solamente países, Bancos Centrales u otras instituciones o corporaciones? 

En realidad estas preguntas son detalles sin importancia, el mero hecho de esa conversión remodelaría el mundo monetario que conocemos en la actualidad planteando importantes desafíos a Occidente. 

Primero, durante años, Moscú ha manifestado una nula voluntad de permanecer sujeto a la malla monetaria liderada por EE.UU. y sus aliados de la OTAN y así lo ha declarado públicamente, en más de una ocasión, el asesor económico a largo plazo del presidente Putin, Sergei Glaziev. 

Rusia tiene una estrategia muy clara al respecto y está dispuesta a jugar duro frente a Occidente. El pasado mes de noviembre, el gobernador del Banco Central de Rusia tomó la inusual iniciativa de mostrar, ante la prensa internacional, el esfuerzo realizado en la compra de oro físico. Este episodio, que muestra el malestar que provoca la hegemonía del dólar, también puede interpretarse como una presentación pública de los arsenales existentes en caso de una guerra monetaria. 

Segundo, y a pesar de la presión internacional, Rusia ha sido muy comedida en las políticas de venta masiva de oro que llevaron a cabo Reino Unido, Francia, España e Italia en la última década para tratar de apuntalar sus maltrechas economías. El entonces primer ministro británico Gordon Brown autorizó, por ejemplo, la venta de 400 toneladas métricas de las reservas del Reino Unido a precios increíblemente bajos. 

La sorprendente decisión adoptada por las autoridades rusas, ante la rápida caída del rublo experimentada en diciembre del pasado año, de no tocar las reservas de oro –que ocupan el sexto lugar en la clasificación mundial- deja muy a las claras la posición rusa respecto al oro. De hecho, a finales del mismo mes, las reservas rusas aumentaron en 20.73 toneladas, según datos del FMI, lo que constituía el noveno mes consecutivo en el que se incrementan las compras

En tercer lugar, aunque la economía rusa es estructuralmente débil no se puede decir lo mismo de los fundamentos monetarios del país. Rusia no es una nación deudora y la mayoría de la deuda que posee es privada. Así que el cambio al patrón oro sería una posibilidad ideal, tanto desde un punto de vista geopolítico como dentro de sus fronteras. 

El oro físico ruso representa el 10 % de las reservas de sus divisas. El déficit presupuestario -según una proyección realizada el pasado noviembre- se sitúa en 10.000 millones de dólares lo que representa menos del 1% del PIB. Por otro lado, la tasa de pobreza ha caído del 35% que regía en el año 2001 al 10% en 2010 y se estima que para 2020 el 86% de la población tenga la consideración de clase media. 

El artículo presenta la información anterior con el fin de mostrar que la política rusa respecto al oro no es meramente especulativa. Son muchas las señales a ser tenidas en cuenta… y hay una lógica en cada una de ellas. 

En realidad, tiene sentido desde un punto de vista geopolítico. La caída de los precios de petróleo parece responsabilidad de los EE.UU. que no quieren que Rusia disponga de un alto poder adquisitivo en el extranjero. Si el precio del crudo cae, también lo hace el rublo. 

Sin embargo, si el rublo estuviera respaldado -en todo o en parte- en oro, el continuo declive que pesa sobre la divisa no sería ya un problema. La gente querrá tener rublos porque están respaldados por oro y este comportamiento llevaría aparejada la subida del rublo. Y este mismo comportamiento se extendería a proveedores y distribuidores internacionales. 

Si China se sumara a esta idea y también respalda su moneda en oro, el equilibrio actual de poder en el mercado de las divisas seguramente comenzaría a cambiar. Insistimos, todo este escenario va más allá de una razonable especulación. Los BRICS –donde están presentes rusos y chinos- ya han manifestado su malestar con la gestión que realiza Washington con el dólar y, de hecho, están creando sus propias instituciones paralelas al Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM)

La supremacía del dólar está siendo seriamente amenazada con esta sucesión de movimientos, entre otros. Peor aún sería para Occidente -y los EE.UU en particular- si otros países tenedores de bonos en dólares estadounidenses se sintieran tentados en liquidarlos. Esta situación sería una auténtica pesadilla para la Reserva Federal (Fed) y Washington por el temor a que se dispare la inflación y quedara fuera de control. 

Con tantas amenazas sobrevolando Rusia, como la actuación Occidental en Ucrania, uno se pregunta por qué las naciones occidentales, lideradas por EE.UU., continúan con sus oscuros proyectos. Da la sensación que los poderes monetarios tienen en mente algo radical que pasa por deshacerse de toda la reserva de dólares. 

Nada de esto se hace público, por supuesto. Las maniobras en geopolítica van en una determinada dirección hasta que se logran los resultados deseados. Es “historia dirigida” y su culminación está en el dinero global con el que soñaba Keynes allá por los años 40. 

El mundo está, sin duda, en un proceso de cambio peligroso. El oro -a pesar de sus críticos- sigue siendo el dinero metal dominante en el planeta. Así que su rehabilitación en el sistema sería ciertamente posible. 

Fuente: Oro y Finanzas

miércoles, 4 de marzo de 2015

Al oro no le gusta la recuperación



Lingotes de oro en una planta de refinado en Turquía. / OSMAN ORSAL (REUTERS)


En una parroquia del Ayuntamiento coruñés de Cabana, los vecinos están a punto de ganar una batalla a la empresa minera canadiense Edgewater, que ha perdido, en medio de un fuerte rechazo social, los derechos para explotar una mina de oro de la época romana. En Tapia de Casariego (Asturias) tampoco irá adelante un proyecto de la firma Asturgold para extraer el metal precioso. 

La repentina fiebre para la explotación de este recurso parece haber decaído en España al ritmo que lo hace la cotización de la onza en los mercados. En 2014 su precio bajó un 1,8% y a cierre de esta semana cotizaba a 1.207 dólares por onza (una onza pesa 31 gramos). El acuerdo de extensión del rescate en Grecia ha sido uno de los factores determinantes para lastrar el precio del oro en últimas semanas, según el análisis de Carsten Menke, experto en materias primas del banco de inversión Julius Baër. “Nuestra visión de largo plazo en el oro seguirá siendo bajista. La recuperación económica debería pesar sobre la demanda del oro como valor refugio”. El precio del metal, asegura, ya no se beneficia del viento de cola de la crisis, ni de la demanda de China e India, los dos consumidores más grandes del mundo que han frenado su apetito por los lingotes. 

Para Mario Lafuente, gestor de inversiones en ATN capital, el principal motivo para acumular oro es “evitar la pérdida de valor que supone el aumento de la masa monetaria por parte de los diferentes bancos centrales”. Pero ya ha pasado la época en que la Reserva Federal de EE UU (FED) introducía liquidez y el precio subía. “Desde el año 2012 algo ocurre en el mercado para que no se siga ese patrón. Japón y el BCE han desplegado políticas de relajación monetaria y el precio ha caído”, apunta. 

David Cano, de Analistas Financieros Internacionales (AFI), advierte que el precio del oro es tremendamente caprichoso. “Es una de las materias más volátiles y es difícil hacer predicciones. Es cierto que hasta el año 2012 se beneficiaba de la enorme liquidez inyectada por la Reserva Federal y por el carácter de activo refugio ante riesgo de ruptura de área euro. Pero la FED ya no está inyectando liquidez y la prima por riesgo sistémico se está reduciendo. Estos dos factores, que impulsaron el precio en otras épocas, ya no existen”. 



Tomar el oro como “valor refugio” recuerda a algunos expertos a un tópico tan falso como que la Bolsa, a largo plazo, nunca cae. “Como la plata, el paladio y el platino, es un activo que tiene una volatilidad que supera a la de la renta variable”, añade el experto de AFI. Varios estudios sobre la cotización histórica de metales preciosos muestran que se dan comportamientos dispares. La Caixa Research, en un documento de trabajo que analiza los precios en la primera década de este siglo, observó que la evolución del níquel, el oro y la plata registraron asimetrías positivas, con épocas de expansión más prolongadas que los momentos de contracción. “En el caso de la plata, la duración promedio del ciclo expansivo es de 29 meses, período durante el cual el precio se incrementó en torno al 73%. Las contracciones duran aproximadamente 23 meses y la caída en precio es del 67%. Respecto al oro, si bien la duración de las expansiones y recesiones es prácticamente igual, el porcentaje de variación del precio en las expansiones —en términos absolutos— es trece puntos porcentuales superior al de las recesiones”. En cambio, elementos como el aluminio y el cobre mostraban comportamientos distintos. 

Para Mario Lafuente no hay que perder de vista una variable: “Almacenar el oro tiene un coste y no produce ningún rendimiento, al contrario que almacenar dinero, que no tiene coste y sí ofrecía una rentabilidad”. En una situación normal sería más lógico apostar por otros valores. Pero esta no es una situación normal. Los tipos de interés negativos podrían impulsar el valor del oro, pero si el dinero que está inyectando el BCE empieza a circular a través del crédito los expertos consideran que se pasaría a otro escenario: “Estaríamos hablando de otros niveles para al oro, claramente por encima de los 2.000 dólares onza del año 2011. Un escenario posible pero que todavía está muy lejos”, insiste Lafuente.





Artículo escrito por: María Fernández Lago
Publicado en: Economía El País

Oro o tungsteno dorado: ¿Qué reservas tiene EE.UU. en sus bóvedas?


Décadas después de desligar el dólar del respaldo en oro, Estados Unidos mantiene el 72% de sus reservas en este metal precioso, la mayor proporción del mundo en las reservas de oro y divisas. 

REUTERS/Heinz-Peter Bader


Algunos países, principalmente China, vienen amasando sus reservas de oro y gastando sus reservas en dólares en proyectos globales de infraestructura, que pronto la deben convertir en dueña eficaz de la logística mundial. 

Las reservas de oro chinas son un misterio. Según datos oficiales, China cuenta con 1.054 toneladas de oro en sus bóvedas, una cifra no alterada desde el 2009. 

Sin embargo, en tan solo siete meses del 2012 el gigante asiático importó 458,6 toneladas de oro a través de Hong Kong, según Jim Rickards, consejero del Pentágono para amenazas financieras, quien citó a compañías de logística de valores. 

Pero si hay dudas sobre los datos chinos, las de las estadísticas estadounidenses son aún mayores. El año pasado un empresario chino especializado en el transporte de oro desde África hasta China denunció el robo de 998 kilogramos de este metal precioso en lingotes. 

El coste de la pérdida se estima en 38 millones de dólares. Durante el envío de la valiosa carga a su nuevo propietario se descubrió que las bolsas estaban llenas de otro metal: tungsteno. 

Esa historia ha incrementado la credibilidad de los rumores sobre el oro falso que circula últimamente en el mercado global. Se especula que en el contexto de escasez mundial de oro, los reguladores utilizan supuestos lingotes de oro que en realidad son solo tungsteno dorado. 

¿Estafa global? 

Según el periodista Rob Kirby, a finales de los años 1980 cerca de 1,5 millones de lingotes de tungsteno de 400 onzas de peso fueron fabricados en EE.UU. Posteriormente 640.000 lingotes de tungsteno dorado irían a parar a Fort Knox, una de las principales bóvedas estadounidenses. 

Lo curioso es que esta cantidad de lingotes es igual a 256 millones de onzas troy, mientras que World Gold Council situó las reservas de oro estadounidenses en 261,5 millones de onzas a comienzos de este año. Tal vez, una coincidencia. 

Dichos acontecimientos han llevado a varios países que guardan su oro en EE.UU. a buscar su repatriación. Sin éxito, por supuesto. A Alemania, que tiene el 45% de su oro en Nueva York, no se le permite ni revisar sus reservas. 

El economista y politólogo estadounidense Paul Craig Roberts cree que "los alemanes ya nunca verán su oro", citando sospechas de expertos del mercado de oro de que la Reserva Federal ya ha agotado todo el oro estadounidense y comenzó a vender reservas de oro extranjeras en sus depósitos para bajar el precio del oro en los últimos años. 

"¿Una estafa? Por supuesto, pero ¿qué se puede hacer con el estafador si está muy bien armado?", se pregunta la agencia Regnum

Ante la caída de la fiabilidad en el dólar y el curso hacia el abandono del dólar en los pagos y cobros por varios países, principalmente los BRICS, es poco probable que EE.UU., cuyo poder global se basa en el dólar, intente quedarse cruzado de brazos. 

El oro sigue siendo considerado como el activo más seguro, y los países que van amasando sus reservas de oro están tratando de asegurarse contra la caída del dólar

Un método eficaz de sofocar un movimiento es asumir su liderazgo. ¿Tratará EE.UU. encabezar el movimiento de escépticos hacia el dólar y partidarios del regreso al patrón oro? Siendo el oro en sus reservas más que suficiente. ¿O es tungsteno?


Fuente: Actualidad RT

2015, ¿será el año del oro y la plata?


Las compras técnicas y, sobre todo, la búsqueda de refugios financieros seguros, son las que están impulsando los precios de los metales preciosos. 

Lingotes de oro resguardados en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. (Foto: Fed NY


En lo que va de este año, el oro no ha dejado de subir. De hecho, el mínimo de 2015 se vio precisamente el 2 de enero, apenas el primer día que abrieron los mercados. Desde entonces, la escalada ha sido constante y la ganancia acumulada es de 12%. Al cierre de este artículo las cotizaciones ya están por encima del nivel de resistencia de 1,300 dólares la onza troy (31.1 gr.), lo que representa un máximo de más de cinco meses.  
Las compras técnicas y sobre todo la búsqueda de refugios financieros seguros –del cual no hay ninguno mejor que el oro y en segundo lugar la plata– están impulsando los precios de los metales preciosos. De este modo, otros instrumentos que son vistos como “libres de riesgo” –los bonos del Tesoro de Estados Unidos– también están subiendo. Dicho de otra manera, sus rendimientos se siguen comprimiendo a niveles récord alrededor de 2.35%. Existen más, pero estas dos solas circunstancias son síntoma de que la economía global en general se acerca cada vez más a una nueva recesión. Estados Unidos, que por ahora luce como un oasis de crecimiento frente al resto del planeta, no tendrá por mucho tiempo esa apariencia. 

Por cierto, los precios de la plata no se han quedado atrás y ya están en un máximo de cuatro meses, alrededor de 18.20 dólares la onza troy. 

Como sabe, mañana se espera que el Banco Central Europeo (ECB, por sus siglas en inglés) anuncie el lanzamiento de su propio programa de “flexibilización cuantitativa” (QE, por sus siglas en inglés), que, ha trascendido, sería de 50,000 millones de euros al mes. Cabe recordar que Mario Draghi, su presidente, ha dicho que está dispuesto a comprar “todo menos oro”, en su intento por elevar la inflación y estimular la economía de la eurozona. Grave error. De hecho, lo que comprará serán bonos soberanos europeos, por lo que de la misma manera en que ha ocurrido con el QE de la Fed, la impresión de dinero por esta vía no sólo no elevará los niveles inflacionarios, sino que empeorará la deflación. Sobra decir que si el ECB declara en público que aborrece al oro, es justo del lado del metal precioso donde nosotros debemos estar. 

Aquí hemos explicado que, contrario a lo que creen las equivocadas teorías keynesianas y monetaristas, que siguen los tomadores de decisiones, no se crea inflación en automático imprimiendo dinero, sino que al aumentar la especulación en el mercado de bonos, la deflación empeora. Los especuladores toman posiciones comprando bonos con rendimientos altos/precios bajos porque saben que más tarde podrán vender más caro esos mismos valores al banco central. Ganancia “sin riesgo”. De manera que por primera vez en la historia humana tenemos a todos los mayores bancos centrales del orbe creando deflación al mismo tiempo, justo lo que querían combatir. 

Así que los inversores más avezados, por intuición o sagacidad, están actuando en consecuencia, pues, contrario a lo que critican sus detractores, los metales preciosos son necesarios en épocas inflacionarias, pero indispensables en deflación. Esto se debe a que son un seguro financiero tangible contra el completo colapso del sistema monetario, que es a lo que nos aproximamos. Y es que, desesperados y guiados por teorías equivocadas, gobiernos y bancos centrales llegarán hasta las últimas consecuencias para tratar de revivir la economía con sus métodos: derrochando dinero, imprimiéndolo sin límites y deprimiendo más y más las tasas de interés. Nada de esto funcionará –como ya debía haberles quedado claro a estas alturas–, pero eso no les importa. Harán lo que crean necesario, incluso cosas absurdas como regalar dinero para “estimular” la economía. Será un desastre. 

Por los motivos anteriores, los inversionistas están buscando refugio en el oro y la plata. Claro está que, como saben los amables seguidores de este blog, para que sea de verdad un escudo contra la estupidez de funcionarios y banqueros centrales deben tenerse en forma física. Esto aplica para el pequeño inversor individual que compra una moneda, pero también para países enteros cada vez que adquieren oro para sus reservas. Es preciso que en estos casos ordenen que sus lingotes sean transportados al interior de sus fronteras. Cuando de metales preciosos se trata, en nadie se puede confiar. 

Todo lo anterior nos hace prever que 2015 podría ser de nuevo el año del oro. Eso sí, que no se olvide que la regla fundamental en el mundo de los negocios es comprar barato para vender caro. El momento de entrar a cualquier activo es cuando los precios están deprimidos y es ignorado, no cuando está en rally alcista y llama la atención. Ojalá volvamos a tener oportunidades de compra en metales preciosos. 


Contacto: 


Twitter: @memobarba 










Guillermo Barba 
Economista de la Escuela Austriaca 
y periodista mexicano, 
autor del blog Inteligencia Financiera Global. 
Experto en mercados de oro y plata 
y comentarista de TV en Proyecto 40

viernes, 13 de febrero de 2015

El centro del mundo cada 4 años






Producción de oro en Nicaragua




Fuente: El Nuevo Diario.




¿Qué debo tomar en cuenta si pienso invertir en oro?




Guillermo Westreicher Herrera 
gwestreicher@diariogestion.com.pe 


1.La tendencia es a la baja 

El retiro del estímulo monetario en EE.UU. reduce la oferta de dólares, presionando su precio al alza. En consecuencia, los commodities pierden atractivo como alternativa de inversión y su valor cae, la correlación es inversa, explicó Gustavo Barboza, managing director de Alpha Investments Group. 

El año pasado el precio del oro cayó 27%, a la par que la bolsa americana ganó 30%, pero el inversionista se preguntará por qué en lo que va del 2014 observamos un avance del 11%. 

“Momentos de incertidumbre o conflictos como los de Ucrania dan algún vigor o fortaleza al oro que puede ser parcial, pero el precio se corregirá cuando la situación se atenúe. El oro no está en una tendencia alcista sino bajista, con algunas correcciones temporales al alza”, sostuvo el analista. 

Los bancos de inversión –añadió- han bajado su precio objetivo para fin de año a entre US$ 1,200 y US$ 1,250 por onza, y en el 2015 cerraría entre US$ 1,100 y US$ 1,150. 

“La subida de las tasas de interés en EE.UU., esperada para el 2015, también jugaría en contra el oro. Sería mejor buscar alternativas de inversión que sí generen dividendos en economías desarrolladas”, sugirió. 

2.No se espera una alta inflación 

Barboza aclaró que muchos inversionistas compran oro pensando que si hay una crisis el portafolio va a ganar dinero, pero no es así. 

“Si no hay inflación, no tiene sentido comprar oro. En las tres últimas crisis de magnitudes importantes, el oro cayó entre 20% y 25%. Lo que sucede es que nos hemos acostumbrado a ver rendimientos positivos en los últimos diez años”, subrayó. 

3.No inviertas más del 5% 

En conclusión, no es el momento para buscar rentabilidad en el mineral, pero ¿Debería desaparecerlo de mi portafolio o a cuánto lo debería reducir? La recomendación de los bancos, según el analista, es que no represente sea más del 5% del patrimonio. 

“El oro fluctúa y tiene una volatilidad alta. El inversionista debe tomar en cuenta que –por ejemplo- el costo de oportunidad el año pasado fue no invertir en el Standar & Poor’s, que subió 29%”, añadió. 

4.Opciones 

El inversionista puede optar por un fondo mutuo que invierte en oro, mineras auríferas locales o extranjeras, o un ETF como el GLD, que es un índice que busca replicar el precio del oro, detalló Barboza. 

“También se puede comprar el oro físico, pero demanda costos de almacenamiento. Tanto el ETF como las acciones son mejores opciones porque son activos muy líquidos”, agregó.


Fuente: Gestión

Los griegos blindan sus carteras con monedas de oro Soberanos de The Royal Mint


La demanda de inversores griegos por monedas de oro Soberanos está en auge por la incertidumbre política y financiera en Grecia, según la casa de la moneda de Reino Unido (The Royal Mint). “Ha habido un notable aumento de la demanda en este último trimestre,” dijo Lisa Elward, jefa de ventas de The Royal Mint. 

Los inversores griegos se orientan hacia el oro físico de inversión al estar su país en un pulso con sus acreedores sobre los programas de rescate de la Troika, lo cual alimenta los rumores de que podrían abandonar la zona euro, aunque desde OroyFinanzas.com pensamos que esto es muy poco probable y que ambos están intentando ceder el mínimo de terreno en estas negociaciones. 

The Royal Mint no ha dado cifras de ventas de su más popular producto que son las moneda de oro Soberanos (Sovereigns). Según el Banco Central de Grecia, en enero 2015 se han vendido 5.849 monedas de oro Sovereign y según la misma fuente, son cifras de ventas normales. Sin embargo, según las cifras oficiales del gobierno griego, en el último trimestre 2014 se vendieron 7.857 monedas de oro, lo cual supondría una diferencia importante. 

Los griegos han retirado de sus bancos 15.000 millones de euros (17.200 millones de dólares) durante la fase final de las elecciones hasta que ganó Syriza. Solo en enero 2015 salieron 11.000 millones de euros del país heleno. 

Según CoinInvest.com, las ventas de oro físico a Grecia han aumentado considerablemente en enero 2015. 

“Durante periodos de incertidumbre monetaria las personas siempre van a pensar en el oro para sus carteras,” dijo un analista del banco Macquarie. Algo que no es ninguna sorpresa para el lector habitual de OroyFinanzas.com.