jueves, 23 de octubre de 2014

Las mineras en Sudáfrica listas para fusionarse por la bajada del precio del oro


Las mineras de oro de Sudáfrica están listas para fusionarse y hacer adquisiciones, la caída del precio del oro obliga a las empresas a reducir los costes y pagar deudas. “Tal vez hay alguna consolidación inteligente que puede llevarse a cabo a nivel regional”, dijo un directivo de Sibanye Gold Ltd. 

La cotización del oro ha caído un 27% desde el comienzo del año 2013, y esto ha llevado a los ejecutivos a considerar ofertas como una forma de reducir los costes en las minas de Sudáfrica y aislar a los inversores de los riesgos, tales como huelgas laborales. Sudáfrica es el sexto mayor productor mundial de oro. AngloGold Ashanti Ltd. (ANG) fracasó en su intento el mes pasado, de separar sus minas locales de sus operaciones internacionales sólo porque los inversores se opusieron a que se vendieran 2.100 millones de dólares en acciones. “Estamos probablemente con un buen objetivo en este momento” dijo Graham Briggs, Director ejecutivo de Harmony Gold Mining Co. (HAR), el tercer mayor productor de Sudáfrica, en una entrevista la semana pasada. 

“La industria del oro tiene que hacer algo para que podamos beneficiarnos de una combinación de estructuras regionales y generales”, dijo Froneman. “Todos estamos gastando probablemente 1.000 millones de rands al año en gastos generales regionales. No he hecho el trabajo exacto, pero me imagino que podría ahorrar del 60 al 80 por ciento a través de la consolidación”. 

Las operaciones sudafricanas de AngloGold son “una elección obvia”, dijo Briggs. “Casi todos nuestros activos son activos de ex-AngloGold”, dijo. “El mejor momento para vender esos activos es cuando todavía hay un poco de carne sobre el hueso. Usted no desea vender algo cuando está por el suelo porque entonces nadie va a querer comprarlo. Tenemos probada trayectoria en exprimir más de un activo”. 

Los activos sudafricanos son “básicos” para AngloGold, dijo Stewart Bailey, portavoz del tercer mayor productor mundial del metal. “Ellos son de alta calidad y tienen una larga vida útil.” Los activos sudafricanos de la empresa constituyen un tercio de su producción y son generadores de efectivo. Es por eso que, una venta de acciones más de 2 millones de dólares se necesitaba para dividir la empresa, una medida que fue rechazada por los inversionistas, incluyendo fondos de cobertura multimillonarios como el de John Paulson.” “Tenemos que encontrar maneras de ser más fuertes y tener mejores márgenes a estos precios.” dijo Froneman, de Sibanye. 


Fuente: Bloomberg

martes, 21 de octubre de 2014

La bolsa, la India y los suizos podrían impulsar el precio del oro


Los precios del oro podrían subir en las próximas semanas con el nerviosismo del mercado de valores, las celebraciones de Diwali en la India y la posible compra a granel por el banco suizo. Todo esto podría crear una tormenta perfecta para los metales preciosos, aunque improbable con el entorno actual. 

El precio del oro alcanzó el precio máximo del último mes en esta semana. La cotización oro está bastante más abajo de los máximos establecidos en julio del 2011 que llegó a 1.837 dólares la onza. El precio del oro ronda los 1.245 dólares la onza en la actualidad. 

Martin Arnold, director de FX global y estratega de materias primas de ETF Securities, dijo: “El oro se recupera junto a la creciente volatilidad del mercado de valores como huída hacia la seguridad. Los datos débiles de Alemania la semana pasada ponen de relieve la fragilidad de la economía de la zona euro y refuerza el caso para una política expansiva del Banco Central Europeo (BCE), que podría fortalecer la demanda de oro como metal monetario. Al mismo tiempo, la demanda física del oro es probable que aumente como todos los años en las próximas celebraciones de Diwali en la India el 23 de octubre.” 

Durante el Diwali, el festival de la luz en la India, regalar oro se considera un augurio de prosperidad. India es el segundo mayor comprador de oro del mundo, después de China. 

Al mismo tiempo, Suiza va a hacer un referéndum en el cual se decidirá si el banco central suizo (SNB) aumentará sus reservas de oro el próximo mes y si gana el sí en el referéndum podría hacer subir los precios. El 30 de noviembre 2014, el referéndum decidirá si el Banco Nacional de Suiza duplicará a más del doble sus reservas en oro para llegar al 20 por ciento del valor de sus reservas de divisas. También se decidirá si el banco central debería dejar de vender sus metales preciosos. 

Los últimos datos facilitados por el Consejo Mundial del Oro (WGC – World Gold Council) muestran que el banco central suizo tiene reservas de 1.040 toneladas de oro, lo que constituye el 7,7 por ciento de sus reservas de divisas en oro. 

Martin Arnold dice: “Si bien, la probabilidad de la aprobación del referéndum es baja, no es imposible. La probabilidad de su aprobación aumentará a medida que nos acercamos al 30 de noviembre que es la fecha en la que se celebrará. Sin embargo, dado el impacto que podría tener el resultado en el precio del oro, no es algo que los inversores deben ignorar. Si el referéndum tuviera éxito, el SNB tendría que comprar por lo menos otras 1.500 toneladas a precios de mercado, lo que equivale a un 35 por ciento de la oferta total mundial anual de oro (o alrededor de 50 por ciento de la producción mundial de las minas). “Esta demanda es probable que estimule un aumento significativo del precio del oro. 

Independientemente de lo que crean los inversionistas rebuscados, los votantes suizos ya han mostrado tendencias nacionalistas ya este año. “En febrero, los votantes aprobaron en Suiza, por un estrecho 50,3 por ciento, controles sobre la inmigración, poniendo fin a la libertad de movimiento que existía con la Unión Europea desde el 2002. Cabe destacar que el referéndum de inmigración también fue provocado por el mismo partido de derecha que ahora promueve el referéndum que es el SVP.”


Fuente: This is money

viernes, 17 de octubre de 2014

Las importaciones de oro en India crecen por cuatro por el bajo precio del oro


Las importaciones de oro en India, el mayor consumidor después de China, aumentaron más de cuatro veces el mes pasado de septiembre comparado con el año anterior, por los bajos precios del oro. Las compras se estiman en alrededor de 95 toneladas métricas en comparación con 15 a 20 toneladas métricas en septiembre 2013, dijo Bachhraj Bamalwa, director de India Gems & Jewellery Trade Federation. El gobierno aumentó los impuestos de importación por tercera vez en agosto del año pasado, después de que un mes atrás obligaran a los importadores a reservar el 20 por ciento de las compras para la reexportación como joyas. 

India representó el 25 por ciento de la demanda mundial de oro en 2013, las importaciones de oro se han valorado en 3,75 mil millones de dólares en septiembre, un 450 por ciento más que un año atrás, según lo que estima el Ministerio de Comercio. El momento que se considera más favorable para las compras de oro es el festival de Dhanteras, dos días antes de Diwali que tiene lugar el 23 de octubre. Los festivales continúan en noviembre y la temporada de bodas sigue hasta principios de mayo. “Éstas son las importaciones normales antes de Diwali”, dijo Bamalwa en una entrevista telefónica desde Kolkata. “No hay ninguna característica anormal. Los precios han caído en el mercado internacional y esto es bueno para los consumidores de la India”. 

La cotización del oro para entrega inmediata cayó un 6,2 por ciento en septiembre y se redujo a 1.183,24 dólares la onza el 06 de octubre 2014, el nivel más bajo de este año, ya que la Reserva Federal se preparaba para terminar con la compra de bonos. 

El gobierno introdujo controles a las importaciones del año pasado, para detener una ampliación del déficit en cuenta corriente y una declive de la moneda. Los tres aumentos de los impuestos incrementaron el coste de importación hasta el 10 por ciento. 

Los nuevos impuestos estimularon el contrabando y, a raíz de esa situación, la India ha permitido de nuevo a más bancos y comerciantes comprar lingotes en el extranjero, lo que ha disminuido la afluencia ilegal. La joyería y la demanda del oro como inversión en la India cayó un 34 por ciento, a 394,4 toneladas en los primeros seis meses de 2014, según los datos del Consejo Mundial del Oro (World Gold Council – WGC) con sede en Londres. Las importaciones de los últimos tres meses de 2014 hasta diciembre podrían llegar a entre 175 y 200 toneladas, dijo Bamalwa.



¿Valió la pena comprar oro?


Los precios del oro no han sido muy divertidos desde que alcanzaron máximos históricos hace tres años. 


¿Qué ha pasado desde entonces? 

Los bancos centrals emergentes deberían haber parado de comprar oro. Los mineros deberían haber vendido su producción futura en contratos forward para asegurarse los precios récord. Y los inversores en oro deberían haber pasado a la recogida de beneficios... ¡rápidamente! 

El oro se hundió un 20% entre septiembre de 2011 y el último día de ese año. Luego volvió a coger carrerilla para volver a desplomarse un 25% en la primavera de 2013. Desde el pasado año ha estado cotizando plano durante 12 meses, en torno a un 35 % por debajo de su pico de hace tres años. 

¿Deberíamos haberlo visto venir? No lo creo. 

"El negocio sigue fuerte, pero sigue formado por solo una pequeña proporción del público inversor", comentaba Paul Tustain, fundador y CEO de BullionVault en aquella semana loca de 2011. "El oro sigue sin estar en la mayoría de las carteras de la gente. Lo que vemos en el mercado es que los comerciantes están subiendo los precios en busca de abastecimiento, pero nadie está abandonando el mercado. Los propietarios de oro no quieren vender, al menos mientras la situación económica siga amenazando la destrucción del valor de los activos monetarios", añadía. 

Releamos la última frase de nuevo y viajemos con la mente a finales de verano de 2011... 
  • La deuda del gobierno estadounidense fue rebajada por las agencias crediticias; 
  • En Inglaterra se produjeron revueltas y disturbios violentos en pueblos y ciudades; 
  • El experimento de la divisa única europea parecía que iba a explotar al juzgar por las huelgas generales, manifestaciones y escalada de violencia. 

Dicho de otra manera, el desempleo en los "ricos" países de occidente estaba subiendo hasta niveles de Tercera Guerra Mundual. El estado estaba perdiendo control y ya nada estaba "libre de riesgo". 

Claramente, algunos de los traders más avispados eligieron dejar de posicionarse largos sobre el oro. Porque los precios caen cuando las ofertas de venta no se ven correspondidas con ofertas de compra. Y así ocurrió, pero nadie se lo esperaba (aparte de los bajistas permanentes del oro que llevaban diciendo que el oro alcanzaría su tope desde 2009). 

¿Habían sido hinchados los altos precios? No. 

Ni tampoco los compradores de septiembre de 2011 cometieron un error. El surgimiento de precios reflejó la posibilidad muy real de que el inicio de la crisis actual en 2008 era solo el calentamiento de lo que quedaba por delante. Inversores, ciudadanos de a pie y medios de comunicación estaban todos de acuerdo esta vez. La crisis financiera estaba aquí y para quedarse. 

Así que no hay nada de lo que arrepentirse. Comprar oro a los precios de 2011 no fue un "error", aunque cueste verlo a los precios de 2014. 

No hay nada que pueda hacer que la depreciación del precio del oro sea menos dolorosa a día de hoy. Pero si se analiza cada decisión de inversión como una victoria o derrota, aquellas que tienen la intención de actuar como seguro siempre acabarán pareciendo "dinero muerto"... a no ser que el desastre azote. 

Pero, ¿acaso alguien habría preferido que no hubiéramos dejado atrás el estado de la situación financiera mundial de los últimos años? 

¿Alguien prefiere el colapso? 

Aunque el escenario ha mejorado indudablemente, hay muchos economistas que opinan que la crisis financiera no ha terminado todavía. Al parecer, el Banco Central Europeo está de acuerdo, con su nueva decisión de imprimir más dinero para intentar reavivar la economía. 

Y es muy probable que cualquier otra potencia monetaria que haya mantenido el coste del dinero en cero por cinco años consecutivos piense lo mismo. Y por eso, el oro sigue siendo el mejor seguro contra la crisis: siempre hay que esperar lo mejor, pero perpararse para lo peor. 


Artículo traducido y adaptado por María Vengut
Publicado en: Bullion Vault

miércoles, 8 de octubre de 2014

Lingotes de oro doré de las minas



En la mayoría de las minas de oro se procesa el oro en la propia mina. El resultado de ese proceso son lingotes de baja pureza de oro en su mayoría mezclados con plata y cobre, llamados lingotes de oro doré. 

Estos lingotes no suelen tener sellos y no están estandarizados.  

Las compañías mineras mandan estos lingotes de oro doré para ser procesados y fabricar lingotes de una pureza superior a 99.5%. 



Lingotes de oro de fundición y acuñación


Los lingotes de oro tienen diferentes formas, tamaños, pesos dependiendo de la localización geográfica. En occidente generalmente poseen una forma trapezoidal para facilitar el almacenamiento y el transporte. En cambio en la India y Pakistán los lingotes tienen una forma cuadrada y redondeada, en China tienen forma de barquitos de papel. Los lingotes de oro en la antigua China fueron utilizados originalmente como moneda, tienen una forma semejante a un barco, siendo este un símbolo de transferencia de la riqueza de un punto a otro o de una persona a otra. Los utilizaban los emperadores chinos a fin de tener una moneda adecuada para las transacciones del Imperio. 

Los lingotes de oro se clasifican básicamente en dos tipos: los de fundición (cast) y los de acuñación (minted), dependiendo del método empleado. 

El lingote de acuñación se fabrica sobre un cospel cortado de una lámina de oro con las dimensiones requeridas. La marca del ensayador, el peso y la pureza del metal casi siempre se graban en este proceso mediante prensado. 

Los lingotes de oro de fundición se fabrican mediante el volcado del oro fundido en un molde, para que posteriormente tengan la forma deseada. 

En el caso de los lingotes de fundición a su vez existen tres diferentes tipos de fabricación: 
  • 1) Lingotes de oro grandes con pesos aproximados 
  • 2) Lingotes de oro de pesos específicos de hasta un kilo 
  • 3) Lingotes de oro en láminas para la fabricación de lingotes de acuñación 


Los grandes lingotes de oro de fundición como los de 400 onzas con sello ‘Good Delivery’ y los lingotes de oro de 100 onzas de la ‘COMEX División Good Delivery’, generalmente se fabrican con un peso aproximado. El método de fabricación varía del que se utiliza para los lingotes de oro de fundición pequeños con un peso máximo de 1 kg. 

El oro se funde de golpe en un crisol de gran tamaño que puede contener desde 450 hasta un máximo de 30.000 onzas. Normalmente para fundir el oro se utilizan hornos de inducción. 

Se inclina el crisol, y se vuelca una cantidad relativamente pequeña de entre 450 y 2.000 onzas de oro a otro crisol de transferencia, previamente pre-calentado. 

En este lapso de tiempo, se pueden tomar muestras de inmersión (de aproximadamente 1/2 onza de oro) utilizando una cuchara de acero o un tubo de vidrio al vacío, con la intención de verificar la pureza del metal. Los procedimientos de ensayo durante la fabricación varían dependiendo de cada refinador.  

En el paso siguiente, el oro derretido en el crisol de transferencia, se vierte a través de una llama de gas blando, en un molde pre-calentado del tamaño requerido (400 o 100 onzas), generalmente de hierro fundido. 

Durante el proceso de volcado del oro, el molde se coloca sobre una balanza. Cuando se alcanza el peso requerido de oro, cesa el volcado. 

En cuestión de segundos cuando ha finalizado el volcado de oro, se inclina el molde para que el lingote caiga en un tanque de agua para su enfriamiento inmediato. También se puede dejar enfriar el lingote poco a poco en el molde. 

Posteriormente el lingote se coloca sobre un tablón para proceder con un paño suave a su limpieza y eliminar cualquier mancha, después se pesa. 

A continuación se graban los sellos y marcas requeridas como son el número de serie, el nombre del refinador y la pureza analizada del lote de oro del que se hizo el lingote, y en alguna ocasión el peso. 

Las marcas pueden ser aplicadas manualmente, normalmente se utiliza una plantilla que indique las zonas de marcado, los lingotes también se pueden colocar en una prensa donde se graban todas o algunas de las marcas de forma simultánea. 

Cabe señalar que, en el caso de los lingotes de oro de 400 onzas ‘Good Delivery’ , el peso no suele venir grabado. 

Pequeños Lingotes de fundición 

Para fabricar pequeños lingotes de oro de fundición de oro refinado con la pureza requerida y pesos específicos inferiores a 1 kilo, generalmente se utiliza granalla y/o pequeñas piezas de oro cortadas en tiras finas. 

El oro en una o ambas formas se coloca en la balanza y se procede a pesarlo hasta conseguir la cantidad exacta necesaria. Al colocarlo sobre la balanza, el oro se ha de encontrar dentro de un crisol, en el molde o lingotera, dependiendo del método de fabricación. 

Por lo general, la cantidad de oro pesa un poco más que la cantidad necesaria para el lingote de oro. Esto se hace para compensar la pérdida de oro en el proceso de fabricación (por ejemplo, la vaporización, que permanece en el crisol), así como para garantizar que el peso final de lingotes no sea inferior al que específicamente marca el mismo. 

Aunque la mayoría de los lingotes de oro pequeños de fundición se fabrican con un peso específico, cabe señalar que en algunos países también se fabrican con pesos aproximados o variables. 

Método tradicional para la fundición de lingotes de oro: 

Este método sigue siendo utilizado por muchos fabricantes. 

El oro se coloca en un crisol adecuado en tamaño al volumen de oro. Posteriormente el crisol se coloca en un horno de inducción a una temperatura controlada de alrededor de 1200 º C. para su fundición. Si la temperatura es demasiado alta, se pueden producir pérdidas de oro, si es demasiado baja, se solidifica la superficie prematuramente y repercute negativamente en la apariencia del lingote de oro. 

El tiempo de fusión depende de los hornos utilizados. Un horno de inducción, de frecuencia electro-magnética, funde el oro en pocos minutos. Un horno de resistencia, que irradia el calor de una varilla, funde el oro más lentamente. 

En el siguiente paso el oro fundido se vierte rápidamente, sin derramar, en la lingotera apropiada (generalmente de hierro fundido), que ha sido precalentada y revestida con humo de carbono o grafito. 

En caso de un excesivo pre-calentamiento, el recubrimiento del molde o lingotera se evapora o se quema, y pueden aparecen a posteriori pequeñas cavidades antiestéticas sobre la superficie de la base del lingote. Mientras tiene lugar el vertido de oro, se dirige una llama de gas suave, de entre 800 a 900 º C al molde, para que la superficie superior del lingote solidifique. Esto garantiza no sólo que la superficie superior será lisa en apariencia, sino que cualquier tipo de contaminante residual se queme durante el proceso de vertido. 

Al igual que sucede en el proceso de fabricación de muchos lingotes de oro grandes, el molde se inclina para que el lingote resbale en un tanque de agua para su rápido enfriamiento. Posteriormente se retira el lingote del agua, se coloca sobre una mesa, se limpia y se pesa. 

Si el lingote de oro pesa más que el peso requerido, el exceso de oro se elimina a través del esmerilado, si el peso es menor el lingote es rechazado y vuelto a fundir. 

Método moderno de fundición de oro: 

Método que permite fabricar muchos lingotes de pequeño tamaño al mismo tiempo mediante procedimientos automatizados. 

El oro en granalla o piezas se coloca en un molde del tamaño requerido. Se agrupan varios moldes y se colocan después en un horno de inducción, y se funden a una temperatura controlada de alrededor de 1200 º C. Cuando el oro se ha fundido, se empujan los moldes poco a poco a través de un túnel de enfriamiento. Al salir del túnel, se retiran los lingotes, se limpian y se procede a pesarlos. 

Como ocurre con el método tradicional, cualquier exceso de oro se extrae siempre de una de las esquinas del lingote de oro a través del esmerilado con una maquina lijadora. 

Marcas y Sellos 

Los lingotes de oro certificados están grabados, con el número de serie, sello del refinador, pureza, peso y año de fabricación. 

Una prensa hidráulica aplica normalmente todas o algunas de las marcas al mismo tiempo. Como alternativa, las marcas pueden grabarse de forma manual, martillando cada lingote individualmente. Si se requiere un número de serie, el número se aplica normalmente mediante la colocación de los lingotes en una máquina que lo sella con un número secuencial. 

Ensayo, el análisis que determina la pureza de los metales preciosos 

Los procedimientos de certificación del peso y pureza antes y después de la fabricación pueden variar entre las diferentes refinerías y se denominan ensayos. Normalmente el oro, utilizado en forma de granalla y láminas cortadas se ha ensayado antes de la fabricación de los lingotes. Asimismo se verifican lingotes seleccionados al azar. 

Lingotes en láminas 

Los lingotes laminados, utilizados para la fabricación de lingotes de acuñación, se pueden fabricar de dos maneras, ya sea en moldes de hierro fundido o en un máquina de fundición contínua. 



La marca Good Delivery


La homologación “Good Delivery” se otorga en el LBMA (London Bullion Market Association). Mercado de oro físico de Londres que fija la cotización a nivel mundial.

Los fabricantes de lingotes homologados con esta distinción, pasan por unas severas pruebas que garantizan la altísima pureza de sus lingotes de oro y plata (999,9 en oro y 999 en plata).

Los lingotes “Good Delivery” se pueden intercambiar fácilmente en el mercado nacional e internacional, evitando así análisis y pruebas de autenticidad que sería obligado hacer en otro tipo de lingotes.

Puede consultar el listado de los fabricantes homologados en:

http://www.lbma.org.uk/pages/index.cfm?page_id=147&title=good_delivery_lists  



martes, 7 de octubre de 2014

La reina de las monedas españolas: La onza pelucona


En la etapa de los Austrias y los Borbones hasta la Revolución del 1878 las unidades representativas, ya lo hemos comentado en otras ocasiones, eran el maravedí, el real y el escudo según el metal empleado. La primeras piezas americanas de oro conocidas son del 1627, concretamente doblones (2 escudos) de ceca de Nuevo Reino de Granada, actualmente Colombia. 

Hoy hablaremos de la pieza máxima, los 8 escudos u onza, y nos vamos a detener con una onza de Carlos III de 1784 acuñada en Lima. La primera onza americana es de 1659, precisamente de la ceca de Lima. 

Es la moneda reina de la numismática española por su tamaño, por su valor y por su belleza. El pueblo rápidamente la denominó onza y pelucona. El apelativo de onza viene determinado por el peso. Sería una perogrullada decir que una onza pesa una onza, pero así es. La onza es la doceava parte de la libra (327 gramos), y su peso legal debía ser 27´064 gramos, con un diámetro de 36-37 mm. aproximadamente. 

El segundo apelativo de pelucona se debe a la peluca que introdujo Felipe V, su padre, al puro estilo francés. 

Con respecto a la ley empleada en su fabricación fue cambiando a la baja. La Ordenanza de 1728 normalizó la situación con monedas de oro de 22 quilates (de 24 partes 22 son de oro), y en 1771, ya con Carlos III, pasa a 21´42 quilates. Una onza de oro es un tesoro siempre. 

El retrato de Carlos III que aparece en ésta es el séptimo y último que vemos en las onzas, y lo encontramos en todas las cecas de ese momento que emitían oro, tanto peninsulares (Madrid y Sevilla) como americanas (Guatemala, Méjico, Nuevo Reino, Popayán, Potosí, Santiago y, como ésta, Lima). 

La Pragmática de 29 de mayo de 1772 establece los tipos a fabricar a partir de ese momento, y concretamente dice así para los escudos: “...mi Real busto, armado, vestido y con manto real y alrededor estas letras Carol III D G Hisp. et Ind. R y debajo el año que se fabrique”. Pues esa frase es exactamente la que nos encontramos: 

Anverso: “CAROL III D G HISP ET IND R - 1784” “Carlos III por la Gracia de Dios, Rey de las Españas y de las Indias” 
Reverso: “IN UTROQ FELIX AUSPICE DEO – LME – MI – 8 - S “Bajo la mirada de Dios, felices en uno y otro mundo” 

La ceca aparece como LME en anagrama, Lima, y las iniciales MI son las de los ensayadores Manuel Iglesias Abarca e Ignacio Zerón Gálvez, que estuvieron en el cargo desde 1780 a 1787. Y por último 8-S, 8 escudos (S, la inicial de scutus, escudo en latín). 

El reverso es precioso: Un escudo de dominios que encontramos en muchos edificios públicos de la época, con las siguientes armas, comenzando por arriba a la izquierda y siguiendo hacia la derecha: Aragón, Dos Sicilias, Austria, Borgoña (moderno), ducado de Toscana, Brabante, Tirol, Flandes, Borgoña (antiguo) y ducado de Parma. En el centro Castilla y León alternados, y abajo Granada. Y totalmente en el centro, las tres flores de lis de Anjou. Encima la corona real, y alrededor el collar de la Orden del Toisón del Oro, de la que es jefe el rey de España. 

Las piezas de oro de este sistema son: 8 escudos (onza), 4 (media onza), 2 (doblón), 1 y ½ escudo (durillo). La pieza menor correspondía al duro de plata antiguo (8 reales) Como referencias, La Carlota y La Carolina fueron fundadas en 1767, La Luisiana un año después, y el Motín de Esquilache se produjo un año antes. Y muy interesante la leyenda del reverso.


Moneda de oro española anterior a las peluconas. Acuñada en Lima por Felipe V en 1736 con la tipología de los siglos XVI y XVII. La tipología conocida como doblones (2 escudos) de los piratas




Algunos ejemplos de monedas de oro españolas "peluconas" de los siglos XVIII y principios del XIX de los reinados de: Felipe V, Fernando VI, Carlos III, Carlos IV y Fernando VII.



Carlos III 1786

Fernando VI 1759 con peluca pero sin armadura

Fernando VI 1759 con armadura y peluca larga sin coleta
Fernando VII 1815 con peluca a la antigua como los reyes anteriores

Carlos IV 1789 con bastante parecido al busto de Carlos III de monedas anteriores

Carlos IV 1801



Felipe V 1732 con peluca más larga y sin coleta
Fernando VII 1811
Fernando VII 1811 tipo busto emperador romano con corona de laurel y sin peluca
Curiosa moneda de oro de Fernando VII de 1808, de las primeras de su turbulento reinado. Sin peluca y con armadura

Fernando VII acuñado en Chile de uniforme militar inspirado en los retratos oficiales del Ausente llegados a América





Ponemos esta moneda de 320 reales (320R equivalente a 8 escudos) de 1822 del Trienio Constitucional y la leyenda: FERNANDO 7º (En números arábigos en vez de romanos) POR LA GRACIA DE DIOS Y LA CONSTITUCIÓN / REY DE LAS ESPAÑAS como final de una historia fabulosa cuando se pierde el imperio en el continente americano. En este caso el busto del rey ya no aparece con peluca a la manera antigua sino a la manera de las monedas napoleónicas con el "pelo tirao p'alante" como dicen con cierta sorna los numismáticos.






Para que se aprecie mejor la contundencia y el valor de la onza pelucona española (8 escudos y la pieza más grande de oro del sistema monetario del Imperio Español) ponemos un conjunto de imágenes todas de la misma moneda. Sin duda cualquiera que tuviera una moneda como esa se sentiría bastante satisfecho.


Busto de Carlos III con peluca y Armadura. Año 1781


Escudo de la Monarquía Hispánica y la inscripción 8S ( Escudos)


Cogida con los dedos de la mano vista de cara. Observar el cordoncillo del canto


Cogida con los dedos de la mano vista de cruz


Tabla con las características de los escudos de oro españoles
La onza pelucona es la más grande 8 escudos





Publicado en la revista El Barrero en diciembre de 2007