miércoles, 27 de septiembre de 2023

How Big is the Market for Crude Oil?


El marcado del petróleo es más grande económicamente hablando que los 10 mercados de commodities que le siguen (el del oro es el tercer mercado de commodities a nivel mundial) 



Fuente: Visual Captialist


Charted: 30 Years of Central Bank Gold Demand

 

2022 ha sido el año en el que los bancos centrales más han incrementado sus reservas de oro


Fuente: Visual Capitalist


200 Years of Global Gold Production, by Country


Muchas veces no somos conscientes del más que notable incremento de la producción de oro en los últimos 200 años que han posibilitado, por ejemplo, la financiación de la economía tal y como la conocemos. En tiempos más antiguos la capacidad de financiar el crecimiento económico estaba más seriamente limitada que en la actualidad



Fuente: Visual Capitalist


martes, 11 de octubre de 2022

11 de octubre 2022 precio del oro en los últimos 20 años

 


El gráfico nos muestra como ha evolucionado el precio del oro en euros en los últimos 20 años.

En el eje de la izquierda de las Y en Kilos y en el eje de la derecha de las Y en onzas.


Fuente: Bullion Vault


viernes, 24 de julio de 2020

miércoles, 31 de julio de 2019

20 Common Metal Alloys and What They’re Made Of

More Than a Precious Metal: How Platinum Improves Our World

Why Gold is Money: A Periodic Perspective




¿Por qué el oro es dinero?

El economista John Maynard Keynes llamó al oro una "reliquia bárbara", lo que sugiere que su utilidad como dinero es un artefacto del pasado. En una era llena de transacciones sin efectivo y cientos de criptomonedas, esta declaración parece más cierta hoy que en tiempos de Keynes.

Sin embargo, el oro también posee propiedades elementales que lo han convertido en un metal ideal para el dinero a lo largo de la historia.

Sanat Kumar, ingeniero químico de la Universidad de Columbia, desglosó la tabla periódica para mostrar por qué el oro se ha utilizado como metal monetario durante miles de años.
 
La tabla periodica

La tabla periódica organiza 118 elementos en filas aumentando el número atómico (períodos) y las columnas (grupos) con configuraciones electrónicas similares.

Al igual que en la animación de hoy, apliquemos el proceso de eliminación a la tabla periódica para ver por qué el oro es dinero:
  • Gases y líquidos: Los gases nobles (como argón y helio), así como elementos como hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, flúor y cloro son gaseosos a temperatura ambiente y presión estándar. Mientras tanto, el mercurio y el bromo son líquidos. Como una forma de dinero, estos son inverosímiles y poco prácticos.
  • Lantánidos y Actínidos: Luego, los lantánidos y los actínidos son generalmente elementos que pueden descomponerse y volverse radiactivos. Si llevara esto en su bolsillo, podrían irradiarlo o envenenarlo.
  • Metales alcalinos y alcalinotérreos: Los metales alcalinos y alcalinotérreos se encuentran en el lado izquierdo de la tabla periódica y son altamente reactivos a presión estándar y temperatura ambiente. Algunos incluso pueden estallar en llamas.
  • Transición, metales posteriores a la transición y metaloides: Hay alrededor de 30 elementos que son sólidos, no inflamables y no tóxicos. Para que un elemento se use como dinero, debe ser raro, pero no demasiado raro. El níquel y el cobre, por ejemplo, se encuentran en la corteza terrestre en abundancia relativa.
  • Elementos super raros y sintéticos: El osmio solo existe en la corteza terrestre de los meteoritos. Mientras tanto, los elementos sintéticos como el rutenio y el nihonio deben crearse en un laboratorio.
Una vez que se eliminan los elementos anteriores, solo quedan cinco metales preciosos: platino, paladio, rodio, plata y oro. La gente ha usado la plata como dinero, pero con el tiempo se empaña. El rodio y el paladio son descubrimientos más recientes, con usos históricos limitados.

El platino y el oro son los elementos restantes. El punto de fusión extremadamente alto del platino requeriría que un horno de dioses los derritiera en la antigüedad, por lo que no es práctico. Esto nos deja con oro. Se derrite a una temperatura más baja y es maleable, lo que facilita su trabajo.
 
Oro como dinero

El oro no se disipa en la atmósfera, no estalla en llamas y no envenena ni irradia el soporte. Es lo suficientemente raro como para dificultar la producción excesiva y maleable para acuñar monedas, barras y ladrillos. Las civilizaciones han usado constantemente el oro como material de valor.

Quizás las sociedades modernas deberían reflexionar al observar las propiedades del oro, para ver por qué ha servido como dinero durante milenios, especialmente cuando la riqueza de alguien podría desaparecer en un clic.




miércoles, 5 de junio de 2019

El real de a ocho español y las primeras economías-mundo a finales del siglo XVIII




Como recoge Antonio Miguel Bernal en su obra «Remesas de Indias: De «Dinero político» al servicio del Imperio a indicador monetario», España fue durante casi tres siglos ininterrumpidamente la mayor fábrica de moneda del mundo, por lo que a su entender no es de extrañar que para las economías europeas e internacionales de los siglos XVI al XVIII las remesas indianas, en cuanto a oferta monetaria, fuera uno de los temas más recurrentes en los esbozos teóricos y prácticos de economía política mercantilista de los coetáneos, y a partir de entonces, objeto de reflexión teórica económica desde la investigación histórica. 

El descubrimiento de América y la llegada de las remesas de metales preciosos tuvieron como efectos la extensión del ámbito monetario y el desplazamiento de la preeminencia económica del mundo mediterráneo, que dejó de ser el eje del comercio y con ello del mundo monetario. Las monedas internacionales de épocas anteriores, las emitidas por las repúblicas italianas, se vieron sustituidas por los reales de a ocho españoles. Para Jaime Lluís Navas brusi, la política de supresión total de las emisiones de la Corona de Aragón por Felipe V marcó en España el triunfo definitivo de la moneda atlántica sobre la de herencia mediterránea. 

Columnario México 1770


Desde muy temprana época, todos los comerciantes europeos que adquirían mercancías en los países árabes o en Oriente debían necesariamente satisfacer su adquisición en moneda de plata española, por lo que tanto en las carabelas portuguesas como posteriormente en los barcos de las compañías holandesas, británicas, francesas o danesas se llevaba la misma como carga, y esto siguió produciéndose hasta bien entrado el siglo XIX. Como afirmaba Carlo María Cipolla, ni la India ni China mostraban ningún interés por los productos europeos, por lo que, citando a Van Linschoten, afirmaba que los veleros que partían a las Indias Orientales no llevaban más carga que víveres para la población, algunos barriles de vino y aceite y reales de a ocho españoles. 

Real de a 8 Madrid 1800


Si bien fue habitual la circulación de moneda mayor, en barras o panes, que procuraba beneficios a sus tenedores a la hora de su afinado y acuñación en la moneda propia de cada país, la moneda acuñada, especialmente los reales de a ocho, tenía las ventajas de no pagar tributos durante su transporte y ser aceptadas como circulante universalmente, por lo que era preferida por los comerciantes. Carlos Marichal Salinas afirma que si bien se estima que la tercera parte de la plata indiana fue reacuñada en las cecas de Francia, Holanda o Inglaterra, una parte importante de la moneda española fue remitida por los mercaderes a las áreas donde había demanda de metales preciosos, como eran el Báltico, Rusia, Levante, India o China.

Mapa de 1720


De las Indias españolas salían, afirmaba Manuel Colmeiro y Pinedo con los datos aportados por Alfonso Carranza y otros autores, unos cinco millones de pesos a reinos extraños, ya de Nueva España vía Acapulco a China, ya del Paraguay para Brasil, o de los demás dominios españoles por las muchas y secretas minas del contrabando. Asia e incluso África eran el sepulcro de las riquezas de nuestras Indias, porque atravesando los océanos iban a esconderse a los reinos de la China, Japón, la India Oriental, Persia, Constantinopla, Gran Cairo y Berbería, y defendía que apenas corría entre aquellas gentes remotas otra moneda que reales de a ocho y doblones castellanos. 

Para Marcos Gutiérrez, en 1829 el Indostán, el Imperio Mongol, era el abismo donde iban a ocultarse todos los tesoros que se traían de América. En esta obra se trazaban una serie de itinerarios a los que haremos referencia en las siguientes páginas: de Turquía a Persia y de allí a la India por el comercio de Moka, Babel-Mandel, Bassora y Bandes-Abassi, y el comercio directo de los europeos y otras naciones asiáticas. Según esta obra, gran cantidad de esta moneda se consumía en telas y brocados de oro y plata, en obras de platería y sobre todo en el ocultamiento y enterramiento de enormes tesoros por los emperadores mongoles. 

Mapa holandés de 1735


Braudel recogía que hasta finales del siglo XVIII, con la aparición de una auténtica economía mundial, Asia conoció unas economías-mundo sólidamente organizadas y explotadas, como fueron China, Japón, Insulindia y el Islam. Las relaciones entre sus economías y las europeas fueron superficiales, si bien algunas mercancías de lujo, como las especias, la pimienta y la seda, suponían su intercambio por otras especies monetarias. Estos estrechos intercambios se reservaban, no obstante, al gran capital, lo que a juicio de Braudel no puede ser una casualidad. 

Para este autor, si bien Europa giró sucesivamente hasta 1750 alrededor de ciudades esenciales, como fueron Venecia, Amberes, Génova y Ámsterdam, su sucesora Londres no era una ciudad-estado, sino la capital de un territorio, las Islas Británicas, que le aportaron la fuerza irresistible de un mercado nacional. Definía la economía nacional como: un espacio político transformado por el Estado, en razón de las necesidades e innovaciones de la vida material, en un espacio económico coherente, unificado y cuyas actividades pueden dirigirse juntas en una misma dirección, y que sólo Inglaterra pudo realizar tempranamente esta proeza. Afirmaba asimismo que… “Lo que consigue Inglaterra a costa de Ámsterdam no es sólo la continuación de sus pasadas hazañas, sino su superación. Esta conquista del universo fue difícil y entrecortada de accidentes y dramas, pero la preponderancia inglesa se mantuvo y superó todos los obstáculos. Por primera vez, la economía mundial europea, arrollando a las demás, pretenderá dominar la economía mundial e identificarse con ella a través de un universo en el cual se borrará todo obstáculo, ante el inglés primero y ante el europeo después”

El comercio intercontinental era asimétrico, dado que los consumidores asiáticos no estimaban las mercancías europeas en la misma cantidad que las adquisiciones realizadas en Oriente por los occidentales, lo que suponía un enorme déficit en el comercio europeo, que debía cubrirse con pagos en moneda. Esta visión, común a muchos autores, es no obstante discutida por otros, como Flynn y Giráldez, que observan contradicciones entre las explicaciones del deficitario balance macroeconómico europeo y la documentación actual.

Real de a 8 con resellos chinos


Los europeos introdujeron en China miles de toneladas de plata entre mediados del siglo XVI y mediados del siglo XVII, que se unieron a las inmensas cantidades del mismo metal que se importaron en China desde Japón. Entre 1550 y 1650, sin embargo, China exportó oro a Europa, a Japón y a Nueva España, dado que mientras que el poder adquisitivo de la plata duplicaba en China al de cualquier otro punto del planeta, el del oro en Europa era mucho mayor. 

Real de a 8 con resellos de Greenoch, Escocia


Para Flynn y Giráldez el comercio de moneda acuñada se entiende sólo cuando se sitúa en un contexto global. Los principales productores de plata eran los de las Indias españolas y Japón, no Europa; y China era el principal mercado de destino de la plata. Los comerciantes europeos eran según estos autores meros intermediarios en el comercio global de los metales preciosos, tanto los portugueses como los holandeses, así como los españoles directamente a través de la Nao de la China. Según estos autores, en esta época grandes cantidades de sustancias monetarias, como la plata, el oro, el cobre o los cauris, se remitieron desde sus áreas específicas de producción a mercados finales en distintas partes del mundo, y la cobertura de la demanda de cada una de ellas debe ser analizada independientemente. 

Real de a 8 con resellos chinos


Como afirmaba en 1843 Saint Cair Dupont, el real de a ocho era todavía a mediados del siglo XIX la moneda más universal, y había servido durante siglos para las grandes transacciones comerciales del mundo marítimo. Los pueblos de Oriente reconocieron durante siglos las armas del Rey de España como garantía de un peso constante y un contenido en plata fidedigno, y tuvieron una gran repugnancia en aceptar en su lugar monedas de nuevo cuño, que no les ofrecían un grado de seguridad bien conocido por una larga experiencia. 

En su trabajo sobre la historia de la moneda en las colonias británicas de 1893 Chalmers realizó una recopilación de la historia de los viejos pesos fuertes españoles o piezas de a ocho, así como de su representación mexicana coetánea, que estimaba era la más completa de todas las referidas, según sus palabras, a esta moneda universal durante tres siglos. 

Autor: Pedro Damián Cano Borrego, es Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid 


Bibliografía 
  • BECHTLOFF, D., “Comercio, plata y prestigio social en el Madagascar precolonial. Introducción, divulgación y utilización de la moneda, considerando especialmente el papel del peso mexicano”, Contribuciones desde Coatepec, Universidad Autónoma de México, año/vol. 1, nº 1, julio-diciembre 2001, pp. 72-88 
  • BERNAL, A.M, «Remesas de Indias: De «Dinero político» al servicio del Imperio a indicador monetario», en 
  • BERNAL, A.M., (ed.), Dinero, moneda y crédito en la Monarquía Hispánica, Madrid, 2000, pp. 353-384. 
  • CHALMERS, R., History of currency in the British Colonies, London, 1893. 
  • CIPOLLA, C.M., La Odisea de la plata española. Conquistadores, piratas y mercaderes, Barcelona, 1999. 
  • FLYNN, D.O., y A. GIRÁLDEZ, «Imperial monetary policy in global perspective», en 
  • BERNAL, A.M., (ed.), Dinero, moneda y crédito en la Monarquía Hispánica, Madrid, 2000, pp. 385-404. 
  • LLUIS Y NAVAS-BRUSI, J., «La función del Mediterráneo en la historia monetaria de las Edades Media y Moderna», NVMISMA, nº 19, marzo-abril 1956, pp. 33-54. 
  • MARCOS GUTIÉRREZ, J., Librería de Escribanos, Abogados y Jueces, que compuso don José Febrero, Escribano Real y del Colegio de la Córte, Parte Primera, Tomo Primero, Séptima Edición, Madrid, 1829. 
  • COLMEIRO, M., Historia de la Economía Política en España, Tomo II, Madrid, 1863. 
  • MARICHAL SALINAS, C., “La piastre ou le real de huit en Espagne et en Amérique: Une monnaie universelle (XVIe-XVIIIe siècles)», Revue européenne des sciences sociales, Tome XLV, 2007, N° 137, pp. 107-121. 
  • SAINT CLAIR DUPORT, De la production des métaux précieux au Mexique, considérée dans ses rapports avec la Géologie, la Métallurgie et l’économie politique, Paris, 1843. SAY, J.B., Tratado de Economía Política, ó exposición sencilla del modo que se forman, se distribuyen y se consumen las riquezas, 4ª ed., trad.de Juan Sánchez Rivera, T. I, Madrid, 1821. 


 Fuente: Oro Información



martes, 30 de octubre de 2018

¿Ha llegado la fiebre del oro a los mercados?


La pregunta que sobrevuela el mercado es si el rally ha sido un tema puntual y lo cierto es que se han unido varios factores que hacen pensar que el rebote ha venido para quedarse 


Palet de lingotes de oro (Efe)

22 octubre 2018

Hacía tiempo que el foco de atención no se dirigía hacia el oro. No en vano, con los bancos centrales dándole a la manivela de hacer dinero y la economía marchando, todo el apetito inversor buscaba saciarse en la renta variable, llevando las bolsas, en concreto las estadounidenses, a máximos históricos. Sin embargo, el susto que vivieron los parqués la semana pasada con el desplome de Wall Street ha colocado al metal precioso de nuevo en primera línea de la información financiera. 

No en vano, el jueves protagonizó la mayor subida diaria desde 2016 y tras el rally de la última semana se ha situado en máximos desde julio. Pero la pregunta que sobrevuela el mercado ahora es si ha sido un tema puntual o tiene recorrido en el tiempo y lo cierto es que se han unido varios factores que hacen pensar que el rebote del oro ha venido para quedarse. 

Así, desde un punto de vista técnico, Darío García, de Trade Brokers explica que "el oro lleva varias sesiones bailando en su media móvil de las últimas 100 sesiones, en los 1.225 dólares, que es una resistencia fuerte. Si se mantiene en estos niveles, esta resistencia se convertirá en soporte y si se consolida, el siguiente nivel al que se irá inexorablemente serán los 1.250 dólares". 



Y no es difícil que se mantenga así. Por un lado, cuenta con el factor incertidumbre a su favor, tanto política como económica. En el primero de los casos, con varios frentes abiertos, desde las tensiones con Arabia Saudí por la crisis diplomática desatada por el asesinato del periodista Tamal Khashoggi, pasando por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el Brexit o el pulso entre Italia y Bruselas a cuenta de los presupuestos de la tercera economía de Europa. 

Eso mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha alertado sobre la amenaza que suponen las políticas proteccionistas que amenazan con hacer "descarrilar la recuperación", al tiempo que la retirada de los estímulos de los bancos centrales y las subidas de tipos de interés de la Reserva Federal drenarán liquidez del sistema y, por tanto, enfriarán la economía. 

En este sentido, Maxwell Gold, director de estrategia de Aberdeen Standard Investments, ha asegurado en una nota a sus clientes que el "sentimiento por el oro puede aumentar dado el incremento del riesgo en la renta variable". Y continúa: "Este momento es atractivo para abrir posiciones con inversiones de oro para cubrirse ante kas preocupaciones por la volatilidad de las bolsas y añadir diversificación a la cartera". 

A esto hay que sumar otro aspecto que también juega a favor del repunte del oro y que no se está teniendo tanto en cuenta y es que muchos hedge funds se han quedado pillados en el reciente rally del metal precioso. Tal es así que justo la semana anterior los bajistas aumentaron sus posiciones cortas netas en los futuros del oro hasta máximos de 2009, según los datos de Bloomberg. 


Ahora, la presión por el alza de precios les va a obligar a deshacer las mismas y de ser así, los precios se van a ir más hacia arriba. Tanto que la última vez que los hedge funds mantuvieron sus posiciones durante un periodo largo de tiempo, en el momento de deshacerlas el precio de la onza rebotó un 10%. 

Por todo ello, desde Goldman Sachs apuntan a que "los fundamentales están empezando a cambiar, entre otros está el hecho de que parece que el dólar está perdiendo parte de su momentum" y sitúa el precio del oro en los 1.250 dólares en tres meses, en 1300 dólares en seis y en 1.325 dólares a un año vista. 



También desde Julius Baer se reafirman en su apuesta por el metal precioso que "se está beneficiando de un debilitamiento del dólar y el retorno de la demanda de protección". Mientras que en Commerzbank esperan "ver compras técnicas que empujen el precio más hacia arriba aún", tanto como los 1.300 dólares para finales de 2018 y que alcancen los 1.500 al cierre del trimestre de 2019.


Articulo de: María Igartua 
Publicado en: El Confidencial


El oro, los bonos y el yen son el refugio para los inversores



24 octubre 2018: 

En días como este martes, hay inversores que no solo sacan su dinero de la bolsa y lo guardan bajo el colchón, sino que, en su retirada, tratan de aprovechar los problemas para invertir en los activos que habitualmente se comportan bien cuando el miedo acecha a los mercados. Ante el aumento de la volatilidad y las caídas de las bolsas que se vieron este martes, muchos inversores optaron por entrar en el activo refugio más ortodoxo: el oro. 

El metal precioso llegó a rebotar más del 1,3% durante la jornada, tocando los 1.237,8 dólares por onza en el día, el nivel más alto que alcanza desde el pasado mes de julio. Las incertidumbres que han surgido durante el verano están viniendo bien al metal: desde los mínimos de agosto, en los 1.176,2 dólares, el recurso básico repunta un 5,2%, alimentándose del temor que ha minado los ánimos de muchos inversores. 

Sin embargo, el metal no fue el único activo que funcionó, como suele ser habitual, como escudo contra los problemas. La renta fija también recibió compras generalizadas durante la jornada. Fue especialmente fuerte la subida en precio y caída en rentabilidad que experimentó el T-Note, el bono estadounidense a 10 años, que, a media sesión de bolsa estadounidense, se movía en el 3,12% de rentabilidad tras caer esta 7,7 puntos básicos en el día. En Europa, los títulos de deuda de Reino Unido fueron los que más cayeron en rentabilidad: 5,4 puntos básicos. El Bund alemán, con vencimiento a 10 años, cayó 3,8 puntos básicos hasta el 0,41%, mientras el francés lo hizo en 3,3 puntos básicos, hasta el 0,78% de rentabilidad. 

El dinero corrió el martes hacia la renta fija de forma general, pero hubo una excepción que confirma la regla: el bono italiano. El título transalpino acusó que Italia sea uno de los focos que están generando incertidumbre entre los inversores, y fue el único que recibió ventas durante el día, subiendo su rentabilidad 9,8 puntos básicos hasta el 3,59%, sin llegar a perforar los máximos del año que se vieron la semana pasada en el 3,68% de rentabilidad. 

Además del oro y la renta fija, el yen también cumplió con el repunte que suele experimentar cuando llegan los problemas. La divisa japonesa, por el atractivo carry trade que presenta (endeudarse en yenes por los bajos tipos, y usar ese dinero para invertir en otros mercados), recogió una parte importante del dinero que salió de las bolsas. La moneda japonesa fue la más alcista del día entre las 10 divisas más cotizadas del mercado, con un repunte del 0,5% frente al dólar, y del 0,3% en el cruce que mantiene con el euro. Su subida más discreta la experimentó frente a la libra, del 0,2%.


Análisis de: Victor Blanco Moro
Publicado en: El Economista